Osuna comentó que ya tienen algunos cajeros con pruebas piloto los cuales se encuentran en el piso 33 de la torre BBVA Bancomer en Ciudad de México y que por el momento es una prueba que se está aplicando con los empleados de la compañía pero que se espera desplegar al público ante de terminar este año.
El principal objetivo de esta implementación es, por supuesto, aumentar la seguridad de su plataforma ante el robo de identidad, ya que resulta más sencillo obtener una tarjeta y su NIP que la huella digital del usuario.

El director general de la institución mencionó que también se implementarán nuevas medidas biométricas de seguridad (reconocimiento de huellas, voz y rostro) ante la solicitud de tarjetas de crédito y apertura de nuevas cuentas.
"Estamos destinando mucho dinero a esto", dijo el directivo luego de reconocer que BBVA Bancomer ya tuvo casos de suplantación de identidad, tanto en créditos de auto como en créditos de casa. Explicó que en estos casos una persona se presenta con una identificación falsa a una sucursal bancaria para solicitar un crédito, el banco investiga el nombre y si ve que es un cliente sujeto de crédito lo otorga, pero en realidad, no es la persona verdadera.
Esta es una medida muy interesante pues en México los fraudes cibernéticos han facturado hasta 3,244 millones de pesos y lo mismo sucede con los intentos de fraudes vía SMS, siendo Bancomer una de las instituciones más afectadas.