Por eso tiene mucho sentido que este será el diseño del Galaxy S7 y el Galaxy S7 edge:

Que por cierto es casi el mismo que vimos hace un año, con el Galaxy S6 y el Galaxy S6 edge:

Evan Blass, quien tiene una reputación impecable en lo que refiere a rumores y leaks, es el responsable de filtrar estos renders, así que podemos confiar en que son algo casi oficial. Claro, a menos que Samsung decida mostrar algo completamente distinto durante la presentación en MWC 2016.
Es una decepción que el diseño no vaya a cambiar, sobre todo porque el parecido con iPhone 6 sigue ahí. Pero al menos podemos esperar mejoras en cuanto a hardware. Según The Wall Street Journal, el Galaxy S7 tendrá algunos cambios importantes, como resistencia contra el agua más eficiente, cámara más poderosa, batería de mayor capacidad y ranura para microSD compatible con hasta 200 GB. Pero lo más llamativo es que podría tener una pantalla sensible a la presión de los dedos, similar al 3D Touch del iPhone.