La señal de Wi-fi, en pos de la cual muchos corren hacia los cafés que la ofrecen de manera gratuita, se ha vuelto una compañera (casi) inseparable y completamente necesaria. Pero nunca nos hemos preguntado cómo se verá, hasta ahora. El artista plástico y arquitecto Peter Jellitsch se dedicó a encontrar el verdadero aspecto de la señal.
Para lograrlo, usó un medidor de ondas de radio desde su departamento en Manhattan para comprobar el comportamiento de la señal en distintos momentos del día. Después de mes y medio, recopiló los cientos de páginas de datos y empezó a darles una representación gráfica. Por ejemplo, cuando había más actividad de señales Wi-fi, creaba una cresta que simulaba el día y la hora en la que se había dado el pico, mientras que cuando la actividad era baja, creaba un plano.
Al final, uso una fresadora para crear la escultura final, misma que montó en una exhibición llamada Bleecker Street Documents, haciendo referencia a la calle en la que se encuentra su departamento. Además de la escultura, incluyó sus documentos y números. Y, sí, las sospechas eran ciertas. Wi-fi es hermosa.
La exhibición ha sido montada en Nueva York y Viena, por el momento.