
Poy, como se hace llamar este creativo, dice que su inspiración vino de Arrietty —de Studio Ghibli— y que la idea fue poner a una civilización de personas diminutas, interactuando con el mundo de los humanos.

Este artista admite que su idea no es nada original, pero quiso imprimirle algo de creatividad al usar objetos cotidianos usados de una manera poco usual.

Y también buscó explicar cómo harían estas personitas para hacer su contribución a la sociedad de gigantes.











