Chewbacca —que en este caso supongo es una persona disfrazada y no el real de las películas— salió a las calles de Odessa para hacer proselitismo en favor de su amigo Sith, pero fue arrestado tras un par de horas. Dado que ese día eran las elecciones, el wookie en cuestión rompió varias leyes, así que lo llevaron a juicio, en donde ningún usuario de la Fuerza lo ayudó con poderes mentales, pues el juez lo multó con el equivalente a $7.50 dólares por la osadía.
Lo curioso es que aún si la multa era casi simbólica, Chewie no tuvo para pagarla, ya que su dinero "está en créditos de un banco intergaláctico que no tiene sucursal en este planeta" —sí, eso fue lo que dijo—, así que tuvo que esperar hasta que un amigo, vestido de Stormtrooper, pasó por él.
Obvio que Chewie no se iba a quedar encerrado una eternidad por sus crímenes, dado que sus amigos son del Partido Ucraniano de Internet, una facción política ya conocida por haber reemplazado una estatua de Lenin con la imagen de Darth Vader y por promover la instalación de hostpots con Wi-Fi gratuito en varias ciudades del país.