Para lograr dicho avance fotográfico, los ingenieros de Apple inventaron un modo en forma de L donde el sensor no apunta directamente hacia el exterior como actualmente hacen todos los smartphones, sino que reflejará la luz al tuvo en forma de L gracias a un poliedro piramidal. Es aquí donde un divisor de luz situado detrás de los lentes, separará la luz en 3 colores para luego proyectar cada haz de luz en 3 sensores, cada uno del color correspondiente.
Este nuevo arreglo permitirá que el poliedro funcione como un espejo plegable, el cual tendrá la capacidad de reducir considerablemente el movimiento generado por la vibración de la mano. En otras palabras, contaremos con sistema de estabilización de imagen más eficiente.

Es poco probable que veamos esta tecnología en el iPhone 6s, pero en 2016 podríamos ver el primer smartphone de la compañía con este avanzado sistema fotográfico.
Fuente: PhoneArena