
En apariencia esta app es completamente inofensiva, pues su función es encender al máximo todas las fuentes de iluminación del dispositivo, incluyendo obviamente la pantalla y el flash de la cámara —si es que es compatible. En teoría, no debería acceder a ningún tipo de dato y a decir verdad, al momento de instalar el servicio nunca se pide autorización del usuario para inspeccionar la cuenta; sin embargo, según el reporte de la agencia gubernamental, no sólo revisa toda clase de documentos y contraseñas que se alojan dentro del dispositivo, sino que las envía a un servidor central, los procesa y los vende por destajo al mejor postor.
Lo preocupante es que Brightest Flashlight está instalada en más de 20 mil millones de dispositivos. Por ahora, la FTC recomienda desinstalar la app y cambiar todas las contraseñas vinculas al dispositivo, mientras procede la investigación y el proceso legal para detener las actividades ilícitas de Goldenshore Technologies, creadores de la controvertida aplicación.