
Es cierto que casi todos los mensajeros de la actualidad cuentan con esas funciones, la diferencia es que Snapchat envía la imagen al instante y sin complicaciones. Basta con tomar la foto, escribir un comentario corto y mandársela a quien elijas de tu lista de contactos. Una vez que el destinatario la recibe, puede mirarla algunos segundos, la ventaja es que el archivo desaparece de su dispositivo y de los servidores, evitando ocupar espacio innecesario. Además, puedes compartir las imágenes con varias personas a la vez.
La idea no va más allá de compartir momentos fugaces. De hecho, la calidad de las fotos deja mucho que desear, pero es el precio a pagar por la instantaneidad, pues a efecto práctico, los mensajes llegan casi tan rápido como uno basado en solo texto. Por supuesto, antes de que comiences la repartición de mensajes, necesitas convencer a tus conocidos de que instalen Snapchat.
Puedes descargar la app desde Google Play o la App Store de iOS, sin importar la versión del sistema operativo.