Por lo que se puede apreciar en la imagen, el sucesor de One X para 2013 heredaría la misma forma con bordes redondeados y acabados satinados, aunque impondrá ligeros cambios, como la posición de la lente fotográfica, y un bisel con distintas proporciones. Más allá de lo que sería el armazón del teléfono, se dice que tendrá un procesador Qualcomm Snapdragon de cuatro núcleos a 1.7 GHz, 2GB en RAM y una cámara capaz de tomar fotos a 13 megapixeles, acompañados de pantalla de 4.7 pulgadas con resolución 1080p (potenciada por una impresionante densidad de 468 puntos por pulgada).
Lo interesante es que la nueva versión de Sense UI dará vida a estos componentes tecnológicos, bajo el entendido de que será una interfaz aún más limpia, de mayor accesibilidad y con widgets más versátiles. Según promesas de HTC, su enfoque mezclará el poder de personalización que ofrece Android, con la información dinámica por la que se conoce a Windows Phone.