
Obedeciendo la costumbre de toda intrusión de Anonymous, ésta viene acompañada de una mofa a Kim Jong-un, el mandatario norcoreano que es plasmado en una caricatura un tanto desfavorable. La burla cita que el líder asiático “amenaza la paz mundial con armas nucleares mientras derrocha el dinero de su pueblo hambriento”.
Pero la actividad hacker no se limitó a redes sociales, fue directo a la principal agencia noticiosa de aquel país, Uriminzokkiri.com, auspiciada por el gobierno. Según Anonymous, su ataque permitió acceder a 15,000 cuentas confidenciales, entre ellas de algunos oficiales del gobierno, y dice que continuará su oleada de ataques a menos que se cumplen sus peticiones: el alto a la producción de misiles nucleares por parte de Corea del Norte, que Kim Jong-un renuncie y se instale una democracia en su lugar, y que los ciudadanos norcoreanos tengan Internet sin censura.
Para garantizar que no hay forma de frenar sus intentos, los voceros de Anonymous dicen que tienen acceso terrestre a las frecuencias gubernamentales, gracias a infiltrados en Corea del Norte que por medio de repetidoras Wi-Fi y cableado telefónico, mantienen una extensa red de control. Mientras tanto, la administración norcoreana se ha abstenido a comentar al respecto.