
En particular, Kim Jong-hyun, de la firma Eugene Investment & Securities, sostiene que tanto Samsung como LG experimentan problemas para abastecer su propia demanda con Galaxy Round y G Flex, respectivamente, “por consecuencia son incapaces de suplir las necesidades de otros fabricantes”. De acuerdo con el especialista financiero, la producción de pantallas curvas va a un ritmo demasiado lento y apenas a mediados de 2014 se tendrá lo necesario para que Apple o cualquier otra empresa adquiera una remesa de componentes.
Este asesor especula que Galaxy S5 apostará por una estructura más convencional, sin demasiadas diferencias en relación a sus antecesores, mientras que las siguientes iteraciones de iPhone, que se lancen el próximo año, también prescindirán de aspecto curvo, “aún si las patentes recién adquiridas pronostican otra cosa”.
En información relacionada, el periódico The Korea Herald reportó que un informante anónimo cercano a los planes de Samsung aseguró que la compañía seguirá experimentando con teléfonos de pantalla curva, pero más allá de ofrecer otros estilos estéticos, implementará mayor funcionalidad para sacar provecho de la exótica forma.