Cuando se anunció la venta de exóticos dominios de alto nivel, Amazon fue uno de los más interesados, apostando por adjudicarse la exclusividad de .book, entre otros importantes sufijos. Aunque no es la única compañía en proceso de acreditación, está en la mira del Gremio de autores de la Unión Americana y la Asociación americana de editores, quienes objetan que dicho acto es “sumamente anticompetitivo”.
El enojo no fue exclusivo de las sociedades literarias, importantes competidores de Amazon también externaron su disgusto, como la librería Barnes & Nobles que pronostica un peligroso monopolio “capaz de sofocar el futuro de los textos con derechos de autor”. Sobre la misma línea, el presidente de la junta de escritores norteamericanos, Scott Turow, dice que el hecho de liberar tan importantes sufijos en Internet “propiciará un abuso ilimitado de los corporativos que ya de por si controlan más de lo que deberían”.
Cabe recordar que en esta gran subasta sobran los apostadores, pues de los 76 dominios que quiere Amazon, 30 están en contienda con otras compañías, incluidos .free, .game y .shop, sólo por mencionar los más polémicos. En particular, Google desea apoderarse de 101 nombres, de los cuales algunos serán compartidos con los usuarios.