
El fenómeno de estos chicos que se alquilan está arrasando en Japón, se hacen llamar ikemeso, un término que fusiona las palabras ikemen que significa guapo, y mesomes que significa llorar. La empresa que los alquila ofrece 6 modelos distintos, cada uno ofrecerá un trato en particular de acuerdo a su personalidad. Esta el chico malo, el nini, el dentista y el intelectual, entre otros.

Hiroki Terai, el creador de este peculiar negocio, asegura que sus chicos son de fiar y que muchas mujeres llaman para preguntar el costo de los ikemesos. Para que te des una idea, se cobra por hora ¥7,900 JPY equivalente a $65 USD. El precio lo vale, ya que se garantiza un trato delicado y tierno para la chica. Lo que estos chicos hacen es provocar que la clienta llore, luego seducirla, y por último acariciar sus mejillas y darle uno que otro abrazo.
Lo sé, todo esto suena muy ridículo, pero las mujeres en Japón viven con tanto estrés que se merecen desahogarse con un galanazo. Un ikemeso es la opción para todas las mujeres solas que no encuentran un hombre, perdón un hombro en el cual apoyarse. Los ikemesos —y que mensos, mejor dicho— son el nuevo modelo de prostitución del futuro, bien hecho Japón tienes otro 10 en tendencias bizarras.
