
Como si no fuera suficiente la noticia de la carne y los embutidos de esta semana, ahora un estudio realizado por neurocientíficos de la revista científica Brain and Cognition señala que el ver fotografías de comida en redes sociales como instagram también aumenta las posibilidades de engordar.
Los especialistas señalan que la exposición a imágenes de comida apetitosa desata una serie de respuestas fisiológicas en el sistema nervioso y en nuestro comportamiento, sobre todo en la capacidad de respuesta a las recompensas.
En específico, observaron el comportamiento de las personas que ve programas de cocina y anuncios publicitarios de comida, y notaron que cada vez que ven una imagen de comida, su deseo de comer aumenta y con ello las posibilidades de consumir cualquier alimento a su alcance.
Es por eso que muchos quieren comer después de ver fotos de comida en la televisión o redes sociales como Instagram o Pinterest.
Y aunque los científicos señalan que ver la foto de una pizza no obliga a los usuarios a comer una, si aumenta la tentación de tomar el teléfono y pedirla.
Tal vez el food porn tiene consecuencias en la salud de sus fanáticos después de todo.