Una junta de inversionistas que tuvo lugar el pasado martes 17 de junio de 2014 decidió que el director general de Sony, Kaz Hirai, y otros ejecutivos importantes de la compañía conservarán sus puestos al mando de la corporación multinacional, mientras que las líneas generales de su política serán las mismas.
Durante la reunión, Hirai aseguró: "La mejor manera de construir nuestro futuro en Sony es seguir siendo Sony". Asimismo, el ejecutivo prometió que las pérdidas serán resueltas este año fiscal y se disculpó por no hacer frente a tiempo a los reveses de la empresa.
De tal modo se da fin a los rumores que sostenían que la compañía buscaba un nuevo director para su junta ejecutiva, además de cortar costos y rejuvenecer su negocio. Por el momento, el poder sobre Sony está en manos de 13 miembros de la junta de accionistas. El año pasado, Sony terminó con una pérdida neta de $1260 MDD, incluyendo $78 MDD en gaming por los costos del lanzamiento de PlayStation 4.