La National Transportation Safety Board, organismo encargado de la seguridad aérea en Estados Unidos, emitió un comunicado en el que revela que el accidente aéreo ocurrido en el aeropuerto de San Francisco en julio de este año, fue resultado de la falta de comprensión que Lee Kang-kuk, el piloto del vuelo, tenía de los instrumentos del avión.
Después de una serie de investigaciones y entrevistas, la NTSB determinó que el piloto, quien se encontraba en entrenamiento en aquel momento, creía firmemente que los sistemas de la aeronave debieron activarse para prevenir que la velocidad del avión se redujera del mínimo requerido. Obviamente esto no sucedió, la aeronave perdió velocidad y, a pesar de que el piloto trató de ganar altitud, no hubo nada qué hacer y el vuelo 214 de Asiana se estrelló en la pista y costó la vida de 3 sus pasajeros.
Cabe mencionar que anteriormente se pensaba que el accidente había sido causado por una falla en el sistema de autoaceleración. Por otro lado, con la nueva información, algunas personas comenzaron a culpar al instructor de Lee, quien debió haber abortado el aterrizaje al darse cuenta de que la aeronave no tenía la velocidad suficiente para llegar de manera segura a la pista.
Asiana respondió a las revelaciones de la NTSB con el siguiente comunicado:
Nosotros en Asiana nuevamente expresamos nuestro pesar debido a la pérdida de vidas y las heridas sufridas en el accidente y reforzamos nuestro compromiso para seguir los pasos necesarios para asegurar que un accidente así nunca vuelva a suceder. Esta audiencia representó una parte importante en la investigación de las causas de este trágico accidente. Al examinar y analizar todos los hechos, la NTSB ayudará, sin duda, a que la comunidad aeronáutica aprenda del incidente.