
El estudio lo realizó la empresa inglesa VoucherCodesPro, para lo cual entrevistó a 1700 vegetarianos británicos de los cuales, 1 de cada 3 aceptó que en estado de ebriedad consumían carne, mientras que un impactante 69% de los encuestados aseguró que no le cuenta a nadie cuando consume carne.
Parece que el platillo principal para los vegetarianos que rompen sus reglas es el kebab, seguido de las hamburguesas, el tocino, el pollo frito y las salchichas. Los vegetarianos informaron que gastaron un promedio de $7.40 dólares en cada sesión de comidas a base de carne.
La investigación no revela por qué los vegetarianos se hacen carnívoros al beber alcohol, pero estudios anteriores podrían dar indicios de las causas.
En primer lugar está el “efecto apéritif”, es decir, la teoría de que el consumo de alcohol incrementa la ingesta de comida. De acuerdo con investigadores de la Universidad de Indiana, el alcohol aumenta la sensibilidad del cerebro a estímulos relacionados con la comida, como los olores deliciosos.
Por otro lado, un estudio de la Universidad Purdue demostró que el consumo de alcohol realza los sabores de la grasa y la sal, ambos presentes en la —para muchos deliciosa— carne roja.