Travesuras
Halloween es la evolución de una antigua festividad celta llamada Samhain. La noche del 31 de octubre, los celtas celebraban el final de la temporada de cosechas, la cual era considerada el Año Nuevo Celta. De hecho, esta palabra gaélica significa "fin del verano".

Además de dejar comida fuera para mantener a los espíritus de los difuntos contentos y alejar a los malos de sus hogares , los antiguos celtas hacían fogatas y contaban chistes durante la celebración. Estas bromas o juegos probablemente subieron de tono durante la Gran Depresión de Estados unidos en 1929, para convertirse en travesuras y bromas un poco más agresivas que rayaban en vandalismo. Para calmar los ánimos, la gente comenzó a dar dulces, de ahí la expresión de "dulce o travesura".
Brujas

El estereotipo de una anciana con sombrero puntiagudo color negro y la nariz llena de verrugas que prepara pócimas mágicas en un gran caldero, proviene de una diosa pagana conocida como La Vieja. Ésta era venerada durante el Samhain y también era conocida como la Madre Tierra porque simbolizaba sabiduría y el cambio de estación.
Caldero

Los antiguos celtas creían que después de la muerte, tu alma se iba al caldero de La Vieja, lo que simbolizaba el útero de la Madre Tierra. Ahí era donde las almas esperaban para reencarnar, mientras la diosa movía el contenido del caldero para permitir que nuevas almas entraran y las viejas volvieran a nacer.
Disfraces
Además de marcar el fin de la temporada de cosecha, los celtas creían que durante el Samhain el límite entre el mundo de los muertos y el nuestro se reducía, lo que permitía que fantasmas y espíritus "caminaran" entre los vivos. Las personas de la época creían que los muertos podían disfrazarse de lo que quisieran para tocar a su puerta y pedir dinero o comida. Si no dejaban algo para ellos, corrían el riesgo de ser maldecidos.

Otra versión de este mito dice que los celtas se disfrazaba para engañar a los espíritus malvados y pasar desapercibidos.
Naranja y Negro

Los clásicos colores de Halloween también provienen del Samhain. Como ya mencioné, esta festividad marcaba el fin del verano y el inicio del otoño. El naranja simboliza el color de la cosecha y las hojas de los árboles, mientras que el negro marca la "muerte" del verano y la entrada a la estación "oscura".
Calabazas talladas
Los irlandeses cuentan la leyenda de Jack El Tacaño (Stingy Jack), un granjero borracho que engañó al diablo 2 veces, lo que significó que al morir le fuera negada la entrada tanto al cielo como al infierno. El diablo desterró a Jack y sólo le entregó un pedazo ardiente de carbón para iluminar su camino. El granjero talló un nabo y colocó el carbón en su interior para crear una linterna. Desde entonces, Jack recorre la Tierra sin rumbo alguno. La gente comenzó a referirse a él como Jack of the Lantern (Jack el de la linterna), nombre que evolucionó a Jack O'Lantern.

Actualmente, la gente talla calabazas y coloca velas o luces en su interior con motivos decorativos, pero anteriormente se hacía para guiar a casa a los espíritus perdidos.
Manzanas de caramelo

Cuando los romanos conquistaron gran parte de los territorios celtas, ambas culturas se fusionaron. El Samhain coincidía con la festividad de Pomona, la diosa romana de la cosecha cuyo símbolo era la manzana. De esta manera, la fruta se convirtió en parte importante y sinónimo del Samhain. Cubrirlas de caramelo se le atribuye a William W. Kolb, un fabricante de dulces de Newark que creó las primeras en 1908.
Pescar manzanas con la boca
En la antigüedad, la manzana era considerada una fruta sagrada capaz de predecir el futuro. El juego de pescar o morder manzanas sin usar las manos se volvió una costumbre de Halloween. Se creía que la primera persona que lograra sacar con la boca una manzana flotando en agua, sería la próxima en casarse.

También se creía que las mujeres que colocaran la manzana bajo su almohada, soñarían con su futuro esposo.
Gatos negros
Actualmente, las ancianas solteronas que viven rodeadas de gatos no son las personas más populares, sin embargo, en la Edad Media les iba mucho peor.
En ese entonces, estas mujeres eran comúnmente acusadas de brujería y se creía que sus felinos eran animales que el mismo demonio les había dado como mascotas, de ahí la mala fama de los gatos negros y las supersticiones alrededor de ellos.

Murciélagos
Estos mamíferos alados también eran considerados aliados o familiares de las "brujas", por lo que ver uno en Halloween era presagio de muy mala suerte. La gente creía que si un murciélago volaba alrededor de su casa, significaba que alguien que vivía ahí moriría pronto.

Escoba de las brujas
Como ya mencioné, en la época medieval las mujeres ancianas, solteras y pobres normalmente eran acusadas de brujería. Como estas viejecillas no tenían para comprar un caballo o andar en carruajes, normalmente se les veía caminando solas por el bosque con un palo o escoba. La gente de esa época creía que por las noches, las brujas se frotaban una poción que las hacía sentir como si volaran —en pocas palabras, se drogaban—.

Arañas
En la antigüedad también se creía que si una araña caía sobre una vela y era consumida por la flama, significaba que había brujas cerca.

Espantapájaros
La mayoría de la gente cree que los espantapájaros fueron creados para ahuyentar a los cuervos y otras aves de los sembradíos, pero algunos historiadores creen que el concepto se refiere a que en la antigüedad sacrificaban hombres para calmar la ira de los dioses y asegurar una buena cosecha. El cuerpo de las víctimas era colocado sobre el campo como ofrenda —eso sí está creepy—.

H/T