Esta es precisamente la propuesta principal de MoviePass: con un pago mensual de $10 USD, los usuarios pueden obtener un boleto al día para disfrutar de cualquier película en casi cualquier cine de Estados Unidos, sin contrato ni molestias de ese tipo. Obviamente hay algunas restricciones, como que las películas en 3D o IMAX o cualquier otra opción avanzada, no están incluidas, además, los usuarios tendrían que obtener su boleto formándose en el cine, ya que no hay opciones en línea para este servicio aún.
Ahora, MoviePass asegura que tiene convenios con casi todas las cadenas más importantes de Estados Unidos. Según la compañía, actualmente es compatible con más de 36,000 salas a lo largo de más de 4000 locaciones distintas. Según una encuesta reciente, en Estados Unidos había 40,174 salas de cine operando en 2016.
Esto suena bastante bien, sin embargo, poco tiempo después del anuncio oficial, la cadena AMC Theaters dijo que no quiere formar parte ya de este negocio y que está tratando de retirarse vía legal de su contrato, ya que no cree que este modelo sea sustentable para la industria del cine. Si AMC logra salirse del convenio, MoviePass recibiría un duro golpe, ya que esta cadena opera cerca de 8200 salas de cine este país.