Porsche entregó 238,000 vehículos durante el año pasado y presentó una ganancia operacional de $3900 millones de euros (aprox. $4100 MDD), lo que representa un aumento de 14% con respecto al año 2015. De tal modo que, haciendo números, la marca se embolsa aproximadamente $17,250 USD por auto, dependiendo el tipo de cambio.
Este porcentaje de ganancias es mucho más alto que sus competidores, pues Daimler AG se embolsaba cerca de $5000 USD por vehículo el año pasado, muy cerca del margen de ganancias que BMW había estado manejando.
Gran parte de la “magia” es simplemente el precio: Porsche no construye autos baratos. Incluso las marcas de lujo como Mercedes ocasionalmente ofrecen versiones más asequibles de sus autos para adquirir clientes que aspiren a pertenecer a su comunidad. Además de que los clientes de Porsche también están pagando por la gran reputación que tiene la marca.
Ferrari, por ejemplo, conoce bien esta estrategia: su ganancia operativa equivale a casi $90,000 USD por vehículo. Sin embargo, cerca de 30% del negocio de Ferrari ingresa gracias a sus motores, llaveros, parques de entretenimiento y otras cosas que no tienen ruedas. Algo que lo hace más impactante es que la marca produce solo 8000 autos al año, limitando la producción para mantener los precios altos.