La división de videojuegos fue la que mejor rendimiento tuvo en comparación a las otras áreas tradicionales de Sony durante el año fiscal, pues reportó $135,600 millones de yenes (aprox. $1210 MDD) en ganancias de un total de 1.65 billones de yenes (aprox. $14,700 MDD) en ingresos. Las ventas subieron 6.3% mientras que las ganancias aumentaron 52.9%.
Sin embargo, pareciera que el 2016 fue el mejor año que Sony pudo haber tenido, pues espera enviar 18 millones de consolas en el presente año fiscal, lo que significa que las ventas del sistema van en decadencia. Estas no son necesariamente malas noticias, pues para el 31 de marzo de 2018, el PS4 estará en el mercado por más de cuatro años, justo el tiempo normal que tiene el ciclo de una consola de juegos.
Hasta el momento, el crecimiento de las ventas del PS4 sigue rebasando lo logrado con el PS2, el cual vendió más de 71 millones de unidades después de cuatro años en el mercado y terminó vendiendo más de 150 millones después de once años.
Es así que todavía parece difícil que el PS4 pueda igualar en ventas a la trayectoria del PS2, las cuales se aceleraron a partir de una reducción en el precio a $129 USD en 2006.