✨︎ Resumen (TL;DR):
- Claudia Sheinbaum desmintió una infografía de Greenpeace sobre la magnitud de un derrame en el Golfo de México.
- El gobierno reporta 165 km afectados y 128 toneladas retiradas, mientras las ONG estiman hasta 630 km contaminados.
- Más de 16,000 familias pesqueras enfrentan la crisis, con la próxima temporada de anidación de tortugas en riesgo.
El gobierno de México y Greenpeace se encuentran en una disputa pública por la verdadera escala del derrame de hidrocarburos en el Golfo de México. La presidenta Claudia Sheinbaum confrontó a la organización por difundir una infografía sobre la mancha de petróleo, obligándola a aclarar que la imagen era ilustrativa y no un mapa satelital. Sin embargo, la crisis ambiental persiste desde principios de marzo sin que las autoridades hayan identificado el origen exacto de la fuga.
El conflicto estalló cuando Greenpeace México publicó un gráfico que mostraba una inmensa mancha de crudo cubriendo gran parte del Golfo. En un comunicado gubernamental emitido el miércoles, las autoridades respondieron tajantemente: “la imagen difundida amplia y públicamente por una ONG es claramente falsa… y no coincide con las imágenes satelitales”.
Durante una conferencia de prensa, Sheinbaum leyó en voz alta la posterior rectificación de la ONG. El 25 de marzo, Greenpeace reconoció formalmente que el gráfico era una ilustración del medio El Independiente. “Nunca se afirmó que fuera un mapa satelital, ni de nuestra autoría… lamentamos si generó confusión al proveer información imprecisa”, declaró la organización.
A pesar de la corrección, la denuncia ambiental se mantiene firme. Una herramienta de mapeo ciudadano documentó contaminación en 51 sitios de Veracruz y Tabasco, calculando hasta 630 kilómetros de costa afectada. Greenpeace también reveló imágenes de los satélites Sentinel-1 y Sentinel-2 de la Agencia Espacial Europea, las cuales detectaron un derrame de hidrocarburos de aproximadamente 50 kilómetros cuadrados frente a Campeche, originado a mediados de febrero.

Investigación oficial y reclamo ciudadano
Las cifras del gobierno contrastan con los reportes civiles. Las autoridades informaron que han removido 128 toneladas de residuos de crudo y delimitaron el área de impacto a 165 kilómetros entre Veracruz y Tabasco. El 23 de marzo, Sheinbaum solicitó una investigación penal del incidente y señaló que la fuga provino de una embarcación privada, descartando a Pemex.
Las organizaciones ambientales advierten un escenario crítico. Renata Terrazas, directora ejecutiva de Oceana, definió la situación como una “crisis de transparencia y rendición de cuentas”. En una declaración recogida por UPI, Terrazas sentenció: “La falta de claridad respecto a este derrame fomenta un sentido de impunidad”.
Casi un mes después de la llegada del crudo, alrededor de 16,000 familias pesqueras siguen afectadas. Las comunidades reportan que el petróleo se asienta bajo la arena y se filtra a las lagunas. El diario El País reportó que los residentes afectados han organizado sus propias labores de limpieza sin el equipo ni la capacitación adecuada.
La fauna local ya sufre los estragos directos: siete tortugas, dos delfines, dos manatíes y un pelícano fueron hallados contaminados con hidrocarburos, la mayoría de ellos muertos. Mientras el gobierno realiza un censo para apoyar a los pescadores, más de 30 organizaciones aliadas exigen una declaratoria oficial de emergencia ambiental y la suspensión inmediata de la exploración petrolera en la región.
