✨︎ Resumen (TL;DR):
- La deforestación y expansión agrícola inciden de forma más directa en la mortalidad por deslizamientos que los factores naturales.
- Durante 2024 se registraron 766 deslaves mortales que cobraron 4,933 vidas a nivel mundial.
- Los países de menores ingresos sufren mayores pérdidas humanas debido a una rápida transformación del uso de su suelo.
Un nuevo estudio publicado en la revista científica Science Advances demostró que la alteración humana del paisaje determina el número de muertes por deslizamientos de tierra mucho más que las fuertes lluvias o el terreno escarpado. La investigación internacional analizó casi 60 años de datos y concluyó que las naciones con menores ingresos reciben el peor impacto de esta destrucción territorial.
El equipo, integrado por investigadores de la Universidad de Viena, la Universidad de Ankara y el Centro de Geociencias GFZ Helmholtz, evaluó los cambios de suelo en zonas montañosas de 46 países.
Los resultados evidenciaron que, entre 1960 y 2019, las naciones de bajos ingresos alteraron cerca del 50 por ciento de sus ecosistemas de montaña, frente a solo un 7 por ciento en las naciones ricas.
Esta disparidad marca la geografía de las tragedias. Naciones como Haití, Sri Lanka y El Salvador experimentaron un aumento directo en las fatalidades debido a la extensa modificación de su cobertura vegetal.
“Los países económicamente desfavorecidos suelen enfrentarse también a presiones demográficas sustanciales a diferencia de las naciones más ricas”, señaló Seckin Fidan, autor principal e investigador de la Universidad de Ankara.
En contraste, naciones como Suiza, Japón e Italia registran un bajo índice de fallecimientos, aun compartiendo condiciones topográficas y climáticas de alto riesgo.
Ugur Öztürk, coautor y científico de la Universidad de Viena, detalló que “este cambio en el uso y cobertura del suelo se correlaciona con un aumento en los deslizamientos fatales y el número de muertes” en los países de menores ingresos, mientras que esta relación “se debilita en las naciones ricas”.
Históricamente, los corrimientos de tierra cuestan unos 20,000 millones de dólares anuales y matan a unas 4,500 personas por año. Sin embargo, 2024 rompió los registros previos: 766 deslizamientos provocaron 4,933 muertes.

Gestión territorial como medida de supervivencia
La población expuesta a estos peligros de montaña se duplicó desde 1975. Los modelos estadísticos advierten que, sin medidas correctivas, la mortalidad media anual aumentará un 140 por ciento para 2060.
- El caso de Ruanda: Tras perder casi la totalidad de su cobertura forestal original en áreas de montaña, el país promedia más de siete víctimas mortales por deslizamiento.
- El ejemplo de Nepal: Al mantener una tasa de alteración de suelo diez veces menor, limita sus pérdidas a unas cuatro muertes por incidente, alcanzando niveles similares a los de países de altos ingresos gracias a la concientización sobre el riesgo y la inversión externa.
Los autores enfatizan que el clima ya no debe ser la única variable a estudiar y proponen controlar estrictamente el desarrollo en zonas frágiles.
“Si se aplican soluciones eficaces de gestión del uso y la cobertura del suelo, podremos reducir el número de corrimientos de tierra mortales y de víctimas mortales”, concluye la investigación.