💡 Resumen (TL;DR):
- Científicos diseñaron un compuesto que ataca la maquinaria epigenética del cerebro para tratar el Alzheimer.
- El tratamiento demostró una selectividad 30 veces superior y rescató la memoria en dos modelos de ratones.
- La startup Flavii Therapeutics buscará llevar este fármaco experimental a ensayos clínicos en humanos.
Investigadores de la Universidad de Barcelona diseñaron un compuesto experimental que revirtió la pérdida de memoria en múltiples modelos animales con Alzheimer. A diferencia de las terapias actuales, este tratamiento ataca directamente la maquinaria epigenética del cerebro y evita la degradación de las neuronas.
FLAV-27 es un fármaco que bloquea la enzima G9a, responsable de silenciar los genes necesarios para formar memorias y mantener la plasticidad sináptica. Esta mecánica lo distingue de medicamentos aprobados en el mercado como lecanemab y donanemab, los cuales se enfocan únicamente en limpiar las placas de beta-amiloide.
“El compuesto FLAV-27 representa un enfoque innovador y prometedor para la enfermedad de Alzheimer, con el potencial de modificar el proceso de la enfermedad, ya que actúa no solo sobre sus síntomas o un único biomarcador patológico, sino directamente sobre sus mecanismos moleculares subyacentes”, explicó Aina Bellver, investigadora del Instituto de Neurociencias de la UB y primera autora del artículo publicado en Molecular Therapy.

Resultados en laboratorio y biomarcadores en sangre
El compuesto alcanzó una potencia subnanomolar con una selectividad superior a 30 veces y una robusta penetración cerebral. Al bloquear el acceso de la molécula natural S-adenosilmetionina a la enzima G9a, el fármaco frena la desregulación epigenética. Durante las pruebas, el equipo observó los siguientes resultados:
- En cultivos celulares, redujo la agregación de beta-amiloide y tau fosforilada.
- En el gusano C. elegans, mejoró la movilidad, la esperanza de vida y la respiración mitocondrial.
- En dos modelos de ratones (SAMP8 para aparición tardía y 5xFAD para temprana), el medicamento rescató el rendimiento de la memoria, el comportamiento social y la estructura sináptica.
Los científicos también identificaron biomarcadores en la sangre, como H3K9me2, la proteína SMOC1 y p-tau181, que se correlacionaban con la gravedad de la enfermedad. Estos indicadores se normalizaron tras aplicar el FLAV-27, un hallazgo que permitiría seleccionar pacientes y monitorear su tratamiento con un simple análisis de sangre.
El proyecto inicial estuvo a cargo de Christian Griñán-Ferré y Mercè Pallàs. Ahora, el desarrollo pasará a Flavii Therapeutics, una empresa derivada fundada en 2025 que posee la licencia exclusiva del compuesto. Esta firma gestionará las fases preclínicas para impulsar el medicamento hacia estudios de toxicología y futuros ensayos en humanos.