✨︎ Resumen (TL;DR):
- Un equipo de Exeter y City St George’s, University of London, describió cómo células de Candida auris acumulan copias adicionales de su genoma y sobreviven a las equinocandinas.
- Las células de crecimiento rápido presentaron cambios en CRZ1, un gen relacionado con la pared celular.
- Un aislamiento de Nairobi fue clasificado como resistente a cuatro clases de antifúngicos, en un reporte independiente.
Un equipo de Exeter y City St George’s, University of London, describió en laboratorio un mecanismo por el que células de Candida auris acumulan copias adicionales de su genoma y sobreviven a las equinocandinas. El equipo publicó el trabajo en Nature Communications y Exeter anunció el hallazgo el 15 de octubre de 2026, tras investigar fallos del tratamiento pese a pruebas que clasificaban al hongo como sensible.
En el laboratorio, el equipo encontró grupos de crecimiento lento y otros más rápidos. Las células supervivientes tenían copias extra del genoma.
Las células de crecimiento rápido presentaban cambios en CRZ1, un gen relacionado con la pared celular, sobre la que actúan las equinocandinas.

El caso de Kenia documenta resistencia a cuatro clases
Un reporte independiente publicado en Scientific Reports el 29 de septiembre de 2026 describe un aislamiento obtenido de una infección quirúrgica hospitalaria en Nairobi, Kenia.
Las pruebas lo clasificaron como resistente a cuatro clases de antifúngicos: azoles, equinocandinas, polienos y análogos de pirimidina (flucitosina).
Los autores lo presentan como el primer caso documentado en África y el segundo a nivel mundial con ese perfil. El reporte describe un solo aislamiento, por lo que sus resultados se circunscriben a los medicamentos y criterios evaluados.
Para la flucitosina, el estudio utilizó un umbral de resistencia definido por el estudio, porque los CDC carecen de uno específico para C. auris. En ese reporte, el término “panresistente” se limita a los medicamentos y criterios evaluados.
Dos hallazgos que no deben mezclarse
Los trabajos examinan problemas distintos. El estudio británico aborda la supervivencia de subpoblaciones frente a una familia de fármacos; el reporte keniano documenta resistencia frente a cuatro clases en un aislamiento.
Los resultados no establecen que la multiplicación del genoma explique el caso de Kenia. La investigación británica estudia la supervivencia de ciertas células ante equinocandinas, mientras el reporte africano describe los resultados de un aislamiento bajo los criterios aplicados.
Detectar portadores también frena los brotes
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) señalan que C. auris afecta sobre todo a pacientes con enfermedades graves o que necesitan atención compleja y dispositivos invasivos. Las personas sin esos factores generalmente no lo portan ni enferman por él.
La colonización es una condición en la que C. auris permanece en la piel sin causar síntomas, pero puede pasar a equipos, superficies y otros pacientes. No equivale a una infección.
Para frenar los brotes, los CDC destacan la detección de portadores y la higiene de manos. También señalan la limpieza y desinfección de superficies y equipos. Estas medidas actúan sobre la transmisión hospitalaria, mientras la investigación busca ampliar las opciones de tratamiento.
El estudio británico no explica por sí solo el aislamiento de Nairobi. La respuesta queda dividida entre ampliar las opciones de tratamiento y cortar la transmisión hospitalaria mediante la detección de portadores, la higiene de manos y la desinfección de superficies y equipos.