
Dina asegura que tuvo que arrancar la pulsera de su brazo, ya que esta seguía en llamas y, posteriormente, cuando fue atendida en el hospital, los doctores tuvieron que remover pedazos de plástico y hule fundidos de la herida. Según la mujer, había utilizado su Fitbit Flex 2 durante al menos 2 semanas antes del accidente.
Por su parte, Fitbit aseguró que no ha habido más reportes de problemas con explosiones o fuegos causados por la batería de la Flex 2, sin embargo, aseguran estar muy preocupados por la situación y recordaron al público que la seguridad de sus clientes siempre es su prioridad máxima.
Estamos extremadamente preocupados por el informe de la señorita Mitchell con respecto a su Flex 2 y lo tomamos muy en serio, ya que la salud y la seguridad de nuestros clientes es nuestra máxima prioridad. Los productos Fitbit son diseñados y producidos de acuerdo con normas estrictas y son sometidos a extensas pruebas internas y externas para garantizar la seguridad de nuestros usuarios.
Hemos hablado con la señorita Mitchell y estamos investigando activamente este asunto. No tenemos conocimiento de ninguna otra queja de esta naturaleza y no vemos ninguna razón para que la gente deje de usar su Flex 2. Compartiremos información adicional como podamos.
Así que, todo parece indicar que este fue un problema aislado y, como dice Fitbit, no parece haber indicadores de que utilizar las pulseras sea peligroso, aunque estaremos pendientes para ver si hay más reportes al respecto en el futuro próximo.