✨︎ Resumen (TL;DR):
- La sonda Parker de la NASA comprobó que protones e iones actúan de forma opuesta al ser acelerados.
- La nave recopiló esta información durante su vuelo a 3.8 millones de millas del Sol.
- Los datos mejorarán la precisión de los pronósticos sobre tormentas solares en la Tierra.
La sonda solar Parker de la NASA demostró que los protones y los iones pesados se comportan de forma distinta durante la reconexión magnética cerca de la superficie del Sol. Una nueva investigación publicada el 31 de marzo en The Astrophysical Journal Letters descarta la idea de que todas las partículas respondían igual ante estos eventos.
El equipo liderado por el doctor Mihir Desai, del Southwest Research Institute (SwRI), analizó información recolectada directamente desde la corona solar. Los resultados probaron que los iones pesados salen expulsados desde los puntos de origen en flujos concentrados, “como un rayo láser”. Los protones, por el contrario, generan ondas que dispersan a las partículas siguientes, “más como una linterna”.
La reconexión magnética es un proceso físico que ocurre cuando las líneas de campo magnético se cruzan, se rompen y se unen nuevamente, provocando una explosión de energía cinética. Los científicos operaban bajo el supuesto de una reacción uniforme, hasta que las mediciones a corta distancia probaron el error de cálculo.
“Estos nuevos datos reescriben nuestra comprensión de la reconexión”, indicó Desai en el reporte oficial del SwRI. “Los protones y los iones pesados muestran espectros distintos que contradicen los modelos actuales. Los protones generan ondas que los dispersan de manera más eficiente, mientras que los iones pesados se mantienen como un haz y conservan sus formas espectrales aceleradas”.

Un laboratorio extremo a 3.8 millones de millas
Entender cómo se energizan estas partículas resulta indispensable para anticipar el clima espacial, el cual incluye erupciones solares y eyecciones de masa coronal. Estos eventos generan múltiples consecuencias:
- Producen auroras boreales en la Tierra.
- Afectan las redes de distribución de energía eléctrica.
- Interrumpen comunicaciones de satélites y sistemas de navegación.
Las mediciones directas fueron posibles gracias a la trayectoria de la nave, que vuela a través de la corona tres veces al año. Recientemente, el 11 de marzo, la sonda concretó su acercamiento número 27, ubicándose a unos 3.8 millones de millas de la superficie.
Desai ubicó la relevancia del estudio en la astrofísica general. “Lo que estamos aprendiendo es que el ‘motor magnético’ del Sol es mucho más complejo de lo que imaginábamos”, señaló. “Esto es increíblemente emocionante porque demuestra que nuestra propia estrella actúa como un laboratorio local y accesible para la misma física de alta energía —como la aceleración de partículas y la ruptura magnética— que impulsa los fenómenos más violentos y misteriosos del universo, desde agujeros negros hasta supernovas”.
