✨︎ Resumen (TL;DR):
- La sonda Parker Solar Probe de la NASA detectó que las fluctuaciones magnéticas del viento solar giran en sentido antihorario a escalas grandes y horario a escalas pequeñas.
- El equipo analizó mediciones tomadas entre septiembre y noviembre de 2021, a distancias de 0.1 a 0.782 unidades astronómicas del Sol.
- Los picos de ambos giros se desplazaron hacia frecuencias menores al aumentar la distancia, un dato que pone a prueba los modelos de turbulencia del plasma.
La sonda Parker Solar Probe de la NASA detectó que las fluctuaciones magnéticas del viento solar cambian de sentido de giro según su escala: predominan en sentido antihorario en estructuras grandes y en sentido horario en estructuras pequeñas. Un equipo internacional de la Technische Universität Braunschweig y la Universidad de Tokio analizó el patrón para aportar nuevas mediciones sobre la turbulencia del plasma que sale del Sol.
Investigadores de ambas instituciones publicaron el trabajo en The Astrophysical Journal Letters. La Universidad de Tokio presentó los resultados el 13 de octubre de 2026.

El giro cambia entre dos escalas
El viento solar es una corriente de plasma que sale del Sol y está formada por partículas eléctricamente cargadas. A escalas grandes, el plasma puede describirse como un medio continuo. En escalas pequeñas, las interacciones entre ondas y partículas exigen otro enfoque.
La transición entre ambos regímenes es donde aparece el cambio de giro. El análisis, orientado radialmente hacia fuera del Sol, encontró una preferencia por el giro antihorario a mayores escalas y por el horario a menores escalas. La orientación de la observación importa para interpretar el sentido de la rotación.
Masatomi Iizawa, primer autor del artículo, dijo en el comunicado: “Vemos una estructura clara en el espectro, aunque la turbulencia representa movimientos sin estructura”.
Las mediciones cambiaron con la distancia
El equipo analizó mediciones de septiembre a noviembre de 2021, tomadas entre 0.1 y 0.782 unidades astronómicas del Sol. Una unidad astronómica equivale aproximadamente a la distancia media entre la Tierra y el Sol.
Los picos del espectro asociados con los giros opuestos se desplazaron hacia frecuencias menores, propias de estructuras mayores, conforme aumentó la distancia al Sol. El patrón persistió después de ajustar el análisis a las escalas características de los iones locales.
Según los autores, ese resultado apunta a procesos de transporte que conectan distintas escalas del plasma.
Un resultado con límites claros
Las observaciones a distintas distancias se realizaron en momentos diferentes, y la señal pierde claridad más allá de aproximadamente 0.5 unidades astronómicas. Por eso, los autores no afirman que el fenómeno sea universal en el viento solar.
La Universidad de Kyushu señala que estas bases teóricas podrían contribuir a mejorar la predicción del clima espacial, cuyas alteraciones afectan a satélites y redes eléctricas. El estudio aporta nuevas observaciones para contrastar los modelos de turbulencia.
