✨︎ Resumen (TL;DR):
- La agencia espacial presentó una hoja de ruta con propulsión nuclear para explorar el planeta rojo.
- Se invertirán 20,000 millones de dólares durante siete años para establecer una base lunar permanente.
- Recuperar muestras de hielo marciano ofrecería casi certeza absoluta sobre la existencia de microorganismos prehistóricos.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, definió el rumbo de la agencia para la próxima década: construir una base en la Luna y enviar una misión de propulsión nuclear hacia Marte. El objetivo final es traer muestras terrestres que comprobarán con un 90% de certeza la existencia de vida antigua.
Durante el evento “Ignition” celebrado el 24 de marzo, la agencia espacial reveló un plan de tres fases para colonizar la superficie lunar.
“La base lunar no aparecerá de la noche a la mañana”, declaró Isaacman. “Invertiremos aproximadamente 20,000 millones de dólares durante los próximos siete años y la construiremos a través de docenas de misiones”.
Este esfuerzo involucra a socios comerciales e internacionales. A gran escala, el programa costará alrededor de 30,000 millones de dólares a lo largo de la década. En entrevista con Bloomberg TV, Isaacman defendió la viabilidad financiera: “Tenemos los recursos para hacer esto. Solo necesitamos moverlos en la dirección que marque la diferencia”.
A la par de la infraestructura lunar, la NASA anunció la creación de la Space Reactor-1 Freedom, una nave interplanetaria de propulsión nuclear que volará a Marte a finales de 2028. La misión entregará una nueva flota de helicópteros clase Ingenuity para explorar el terreno, aprovechando el éxito del vehículo original que logró el primer vuelo propulsado en otro planeta en 2021.

Agua antigua y el futuro del programa Artemis
El impacto científico de estas misiones es la máxima prioridad de la agencia. En una entrevista con Benny Johnson publicada el 1 de abril, Isaacman fue claro respecto al planeta rojo. Su optimismo se basa en la inmensidad del universo, el cual alberga más de dos billones de galaxias y múltiples exoplanetas en zonas habitables.
“Si podemos llegar a Marte y traer muestras de vuelta, le doy más de un 90 por ciento de probabilidades de que podamos probar que hubo vida microbiana en Marte”, aseguró el directivo.
La evidencia que respalda esta teoría aumenta cada mes:
- El mes pasado, el rover Perseverance descubrió los restos subterráneos de un delta de agua de 4,000 millones de años de antigüedad en el cráter Jezero.
- Un estudio publicado en Astrobiology demostró que los componentes básicos de los aminoácidos pueden sobrevivir más de 50 millones de años en el hielo marciano, volviendo crucial la perforación de depósitos subterráneos.
Todo este ecosistema de exploración depende del éxito de la misión Artemis II, cuyo despegue podría ocurrir hoy mismo, marcando el regreso de misiones tripuladas alrededor de la Luna tras más de 50 años. Los primeros alunizajes están programados con Artemis IV en 2028, lo que detonaría la construcción de la base lunar a partir de 2027.
