💡 Resumen (TL;DR):
- El 18 de marzo de 1965, el cosmonauta Alexei Leonov salió de la nave Voskhod 2 para realizar la primera caminata espacial de la historia.
- La maniobra duró 12 minutos y 9 segundos, y casi termina en tragedia cuando el traje espacial de Leonov se infló en el vacío.
- El éxito de la misión comprobó que los humanos pueden operar fuera de una nave, permitiendo el desarrollo de estaciones espaciales.
El 18 de marzo de 1965, el cosmonauta soviético Alexei Leonov abrió la escotilla de su nave Voskhod 2 y flotó en el vacío, convirtiéndose en el primer humano en realizar una caminata espacial. El histórico evento duró 12 minutos y 9 segundos, de acuerdo con la Fédération Aéronautique Internationale, y representó un triunfo que casi termina en un desastre absoluto.
Sesenta y un años después, el aniversario de la primera actividad extravehicular (EVA) sigue siendo un punto de inflexión para la exploración espacial. La misión demostró que los astronautas pueden sobrevivir y trabajar fuera de una nave, una capacidad crítica para reparar satélites y construir infraestructura como la Estación Espacial Internacional.
El lanzamiento de la misión Voskhod 2 ocurrió en el Cosmódromo de Baikonur con una tripulación de dos personas: el comandante Pavel Belyayev y Leonov como piloto. Los ingenieros equiparon la nave con una esclusa de aire inflable para evitar la despresurización de la cabina principal. A las 10:34 a.m., hora de Moscú, Leonov se impulsó hacia el exterior.
La experiencia combinó maravilla y pánico. “Sentí un intenso torrente de luz y calor, como el destello de una soldadura eléctrica”, relató Leonov posteriormente desde la tribuna del Mausoleo en Moscú. “Sobre mí había un cielo negro y estrellas brillantes y fijas. El Sol parecía un disco de fuego ardiente”.

Terror en el vacío y aterrizaje extremo
En la total ausencia de presión, el traje espacial se infló mucho más allá de las estimaciones del equipo técnico. Las extremidades de Leonov se volvieron rígidas, bloqueando su regreso a la esclusa de aire. Para sobrevivir, el piloto tuvo que purgar la presión de aire de su traje por debajo del límite de seguridad.
La arriesgada maniobra lo expuso a sufrir la enfermedad por descompresión, pero era la única forma de volver al interior de la nave. El esfuerzo físico fue tan severo que el sudor salpicaba libremente dentro del traje.
Los problemas continuaron hasta el final del viaje. El sistema de aterrizaje automático falló, obligando a Belyayev a ejecutar un reingreso manual. La cápsula descendió en una zona remota de los Montes Urales, donde los cosmonautas tuvieron que esperar a los equipos de rescate expuestos al clima bajo cero.
Leonov también fue un artista consumado. Llevó a bordo lápices de colores modificados para gravedad cero y dibujó un amanecer orbital, pieza que hoy se considera la primera obra de arte creada en el espacio. En 1975, comandó a la tripulación soviética del Proyecto de Pruebas Apolo-Soyuz, la primera misión conjunta entre Estados Unidos y la Unión Soviética, donde estrechó la mano del astronauta estadounidense Thomas Stafford en órbita.
Nacido en 1934 en Siberia Occidental, Leonov falleció el 11 de octubre de 2019 en Moscú a los 85 años, siendo el último sobreviviente de los cinco cosmonautas del programa Voskhod. Su conclusión tras aquella primera exposición al vacío definió la exploración orbital moderna: “Salir de la nave espacial hacia el espacio exterior es bastante posible y ya no es un misterio para el hombre”.