
En un reporte, The Financial Times hizo notar que YouTube es consciente del término de los acuerdos y que está preparándose para entrar en pláticas con los sellos, pues éstos, aunque actualmente no lo han hecho público, quieren cambiar la manera en cómo se relacionan: en resumen, pretenden obtener más remuneración del sitio donde están alojadas sus propiedades intelectuales. ¿Por qué? Porque 40% de lo que se consume en YouTube es música y los ingresos que obtienen las empresas son equivalentes al 4%; es decir, es un verdadero insulto lo que ganan los sellos de música al publicar sus contenidos. Tales datos fueron expresados por un ejecutivo de Apple Music, Jimmy Lovine, durante Vanity Fair’s New Establishment Summit que se celebró el año pasado en la ciudad de San Fracisco; y, además, añadió: "¡Eso es un problema!… Ellos saben que eso no está funcionando. Pero ¿están preocupados? No tengo idea”.

En su defensa, YouTube ha estado argumentado que el ad-supported está funcionando, y al monetizar a los usuarios, éstos nunca tendrán que pagar por escuchar música. Mas, lo que dice la plataforma puede ponerse a prueba. Si echamos un vistazo al número de suscriptores que tiene otros servicios de streaming musical —Apple Music tiene aproximadamente 15 millones; Spotify, 30 millones; y Tidal, 3 millones—, es fácil percatarse de que las ganancias generadas por las suscripciones premium son mayores, ya que su popularidad se ha estado masificando.
Realmente no podemos decir cuál es el futuro de la música en YouTube; esperamos sea próspero. Si no llega a un acuerdo con las discográficas, tendrás que ir despidiéndote de algunas de tus canciones favoritas y pagar por escucharlas por medio de streaming.