
Como se aprecia en el video, sólo hay que tragar la píldora y de inmediato, con la ayuda de un controlador magnético, tus entrañas vibrarán al ritmo de uno de los tres diferentes beats disponibles —95, 130 y 143 BPM— que se tiene que configurar antes de ingerirla. Al principio, se experimenta un dolor intenso; después, cuando las pulsaciones inician, el cuerpo siente inquietud, pasmo y euforia.
En una entrevista, su creador, el artista checo Jan Poope, describió que, cuando la ingirió, las vibraciones comenzaron en su estómago y se extendieron a su columna vertebral hasta el punto en que otras partes de su cuerpo acabaron por dormirse. Aunque sabe que su invento no es tan seguro, hizo este experimento con el fin de ver hasta dónde puede llegar el hombre, descubrir y brindar experiencias nuevas.
Audiopill estuvo siendo financiado por medio de la página Indiegogo, pero no alcanzó la meta a recaudar. Si te interesa, puedes darle un vistazo a su página oficial para conocer más de lo que hace este peculiar artista.