✨︎ Resumen (TL;DR):
- Italia, Francia y España prohibieron el uso de su espacio aéreo y bases a aviones de EE. UU. e Israel.
- La guerra en Irán sumó €14 mil millones a la factura de combustibles de Europa.
- Donald Trump amenazó con retirar apoyo militar mientras la eurozona sufre un pico inflacionario del 2.5%.
Italia y Francia bloquearon las operaciones militares de Estados Unidos desde su territorio para la campaña contra Irán, desatando una severa crisis en la OTAN. En respuesta, Donald Trump advirtió que retirará el respaldo estadounidense a Europa en medio de una crisis energética agravada por el cierre del Estrecho de Ormuz.
El quiebre diplomático ocurrió cuando Italia negó el aterrizaje de bombarderos estadounidenses en una base militar en Sicilia en su ruta a Medio Oriente. De acuerdo con Corriere della Sera y la agencia ANSA, los aviones ya estaban en el aire cuando solicitaron autorización. Esta negativa se suma a la de España, que también prohibió el cruce de aeronaves asociadas al conflicto.
Por su parte, Francia denegó este fin de semana los permisos para que Israel usara su espacio aéreo al transportar armamento estadounidense. Según Reuters, es la primera vez que París toma esta medida desde el inicio de la guerra el 28 de febrero.
A través de la plataforma Truth Social, Trump arremetió el martes por la mañana. “El país de Francia no permitió que aviones con destino a Israel, cargados con suministros militares, sobrevolaran territorio francés”, publicó, añadiendo que Francia ha sido “MUY POCO ÚTIL” y advirtiendo que “Estados Unidos lo RECORDARÁ”.
Gran Bretaña y Francia argumentaron su negativa a participar en las ofensivas debido a la nula consulta previa por parte de Washington. Ante esto y la escasez de combustible que azota a sus aliados, Trump sugirió que “vayan al Estrecho, y simplemente TÓMENLO”. Remató con un mensaje contundente: “Estados Unidos ya no estará allí para ayudarlos, al igual que ustedes no estuvieron allí para nosotros”.

El impacto económico: la factura energética de la UE
La fricción militar se desarrolla sobre una economía continental fracturada. El comisionado de energía de la UE, Dan Jørgensen, alertó en una carta el 30 de marzo sobre una “interrupción potencialmente prolongada” en los mercados. El conflicto ya inyectó €14 mil millones adicionales a la factura de importación de combustibles fósiles de Europa.
De cara a la reunión de emergencia de ministros de energía, Jørgensen urgió a los gobiernos a reducir la demanda de combustible mediante acciones concretas: * Implementar de forma agresiva el trabajo remoto. * Reducir los límites de velocidad en las autopistas.
El golpe en los bolsillos es oficial. Cifras de Eurostat liberadas el martes confirmaron que la inflación de la eurozona aceleró al 2.5% en marzo. Los precios de la energía experimentaron un repunte salvaje del 4.9% interanual, borrando la caída del mes anterior.
Ante este panorama, analistas de ABN AMRO y Oxford Economics proyectan que el Banco Central Europeo deberá elevar las tasas de interés tan pronto como en abril. La parálisis militar de la OTAN expone el costo directo de una guerra no consensuada que amenaza con colapsar la seguridad energética del viejo continente.
