✨︎ Resumen (TL;DR):
- El vicepresidente JD Vance lidera la delegación estadounidense en las negociaciones en Islamabad, Pakistán.
- Apenas nueve barcos han cruzado el estrecho desde el cese al fuego; antes del conflicto pasaban 138 diarios.
- Irán cobra más de 1 millón de dólares en peajes por navío, una tarifa que Washington rechaza categóricamente.
El presidente Donald Trump declaró este viernes 10 de abril que el Estrecho de Ormuz reabrirá sus operaciones de manera automática en cuanto Estados Unidos logre un acuerdo formal con Irán. La estrategia diplomática arrancó con el viaje del vicepresidente JD Vance a Islamabad, Pakistán, donde este sábado 11 de abril sostendrá reuniones de alto nivel para destrabar el paso de una quinta parte del petróleo mundial y frenar el programa nuclear de Teherán.
“Se abrirá automáticamente. Si nos vamos, el estrecho no tendrá más remedio que abrirse. Si no se abre, no pueden ganar dinero”, afirmó Trump frente a la prensa en la base aérea de Andrews. “Creo que sucederá bastante rápido. Y si no, podemos terminarlo de una forma u otra”, sentenció.
A pesar de esta postura, la crisis logística persiste. El cese al fuego entró en vigor el martes 8 de abril, pero el tráfico marítimo sigue congelado. Datos de rastreo citados por la BBC revelan que solo tres petroleros cruzaron el paso en las primeras horas del armisticio. Para este viernes, la cifra llegó a apenas nueve barcos, una caída drástica frente al promedio de 138 navíos diarios que operaban antes de que el conflicto estallara el 28 de febrero.

Peajes millonarios y navieras en alerta
Actualmente, Irán exige autorizaciones previas de sus fuerzas armadas y cobra peajes que superan el millón de dólares por barco. Las principales navieras del mundo se niegan a operar bajo estas condiciones:
- Hapag-Lloyd reportó que no observa ningún cambio en las condiciones operativas y mantiene un embargo de reservas para todo el Golfo Pérsico.
- Maersk indicó que cualquier decisión de tránsito se basará exclusivamente en evaluaciones de riesgo continuas.
Las pláticas en el hotel Serena de Islamabad usarán un formato de “negociaciones de proximidad”. La delegación estadounidense y los funcionarios iraníes —encabezados por el presidente del parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, y el ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi— estarán en el mismo edificio, pero usarán intermediarios pakistaníes para comunicarse sin tener contacto directo.
Trump aclaró que el objetivo central es evitar que Irán consiga armamento atómico. “Ese es el 99% de todo”, puntualizó. Sin embargo, Teherán presentó una propuesta de diez puntos que exige el control permanente del paso marítimo.
Según Reuters, la administración estadounidense descartó esta exigencia y demanda una reapertura sin peajes ni condiciones. La resolución del mayor cuello de botella energético global está en el aire. “En 24 horas sabremos si las conversaciones con Irán tienen éxito”, advirtió el mandatario antes de que su equipo partiera hacia Asia.
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