✨︎ Resumen (TL;DR):
- Shell busca acceso a cuatro campos offshore con reservas combinadas de 20 billones de pies cúbicos.
- La meta es transportar el gas a Trinidad y Tobago para producir gas natural licuado hacia 2027.
- La presencia de la estatal rusa Roszarubezhneft en la zona complica las firmas de los contratos finales.
Shell mantiene negociaciones avanzadas con el gobierno de Venezuela para desarrollar cuatro grandes áreas marinas de gas natural cerca de Trinidad y Tobago. El acuerdo representa una expansión clave para la empresa y busca acceder a depósitos marítimos con reservas combinadas que rondan los 20 billones de pies cúbicos, según reportes de Reuters.
La compañía energética apunta a tres campos del proyecto Mariscal Sucre de 12 billones de pies cúbicos, en la costa este de Venezuela. Esto incluye el yacimiento insignia Dragón de 4.2 billones, además del campo Loran de 7.3 billones, que cruza la frontera marítima con Trinidad.
El proyecto Dragón registra pláticas desde principios de marzo, cuando Shell firmó acuerdos preliminares con la presidenta interina Delcy Rodríguez. La empresa proyecta alcanzar una decisión final de inversión para finales de 2026.
Roodal Moonilal, Ministro de Energía de Trinidad y Tobago, precisó que el marco legal acordado despeja el camino para que las primeras exportaciones de gas desde Dragón lleguen a territorio trinitense durante el tercer trimestre de 2027.

El plan para el Gas Natural Licuado (GNL) y la salida de Chevron
El campo Loran quedó disponible tras la decisión de Chevron de renunciar a sus intereses en el área para priorizar operaciones de petróleo pesado en la Faja del Orinoco. Shell validó su atención en este sector: “la proximidad de Manatee hace de Loran una oportunidad de inversión muy atractiva”, confirmó la empresa en un correo electrónico.
El eje de la estrategia es transportar el hidrocarburo venezolano por tubería hacia la planta de Atlantic LNG en Trinidad. Esta instalación reporta una capacidad instalada de 12 millones de toneladas anuales, pero en el último ciclo exportó menos de 9 millones de toneladas por déficit de suministro. Shell y BP poseen cada una el 45% de participación en este complejo.
Wael Sawan, CEO de Shell, detalló durante la conferencia CERAWeek en Houston que la firma aprobaría hasta dos proyectos venezolanos este año si las condiciones fiscales y legales mejoran. “Diría que está más enfocado en el gas y específicamente en gas que puede monetizarse mediante GNL”, afirmó Sawan.
El principal obstáculo logístico y político involucra a la empresa estatal rusa Roszarubezhneft, que heredó de Rosneft los intereses en áreas como Patao y Mejillones desde 2020.
Aunque la zona carece de desarrollo, la intervención de Moscú frena los trámites legales. “Estamos avanzando. Sí, que los campos estén asignados a una empresa rusa es problemático, pero lo superaremos”, declaró una fuente de Shell a Reuters.
