✨︎ Resumen (TL;DR):
- Asia aportó el 74.2% del crecimiento global de energía renovable en 2025 frente a la crisis de combustibles fósiles.
- Pakistán ahorró más de $12,000 millones de dólares en importaciones de petróleo y gas gracias a su agresiva adopción solar.
- A pesar del boom solar, el alto costo del gas amenaza con reactivar la dependencia del carbón en el sureste asiático.
El conflicto armado entre Estados Unidos e Irán obligó a los gobiernos asiáticos a reestructurar su política energética para blindarse ante el desabasto. Tras el bloqueo del Estrecho de Ormuz, una ruta crítica para el 20% del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado, Asia aceleró su transición verde y aportó el 74.2% de las nuevas instalaciones globales de energía limpia en 2025. Un reporte reciente de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) confirmó que la capacidad global saltó en 692 GW, impulsada por la urgencia de asegurar la estabilidad eléctrica.
Pakistán emergió como el caso de éxito más agresivo. Un informe conjunto del Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio y Renewables First detalló que el país importó más de 51 GW de capacidad solar para principios de 2026.
Esta rápida adopción evitó un gasto de $12,000 millones de dólares en hidrocarburos y desplomó un 40% las importaciones de gas y petróleo entre 2022 y 2024. Hoy, se espera que la energía solar cubra el 20% de la demanda eléctrica pakistaní a finales de año.
La inestabilidad geopolítica también sacudió a las economías más grandes de la región. El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, exigió acelerar la adopción de energías limpias ante la vulnerabilidad del país.
“Esta última guerra en el Medio Oriente ha dejado claro que la transición energética, es decir, el gran cambio hacia la energía renovable, ya no es una tarea nacional e histórica que pueda posponerse”, declaró Lee al diario Chosun Ilbo.
En paralelo, el gobierno de Indonesia fijó la meta de elevar su cuota de energía renovable del 15.75% actual a un rango de entre 17% y 21% para finales de 2026, concentrando la inversión en energía solar, geotermia y biodiésel.

El obstáculo del carbón en el sureste asiático
A pesar de que la tecnología solar representó el 75% del crecimiento global (511 GW), la transición enfrenta un freno industrial. La Agencia Internacional de Energía proyecta que el consumo de carbón en el sureste asiático crecerá más del 4% anual durante esta década.
- Vietnam importó un récord de 65 millones de toneladas métricas de carbón en 2025.
- Contratos a largo plazo de energía en Tailandia y Filipinas bloquean el retiro temprano de plantas contaminantes.
Los altos precios del gas en el mercado internacional generan presión política. Lidy Nacpil, vocera del Movimiento de los Pueblos Asiáticos sobre Deuda y Desarrollo, advirtió sobre el riesgo de un retroceso regulatorio.
“La expansión del carbón realmente se ha desacelerado en el sudeste asiático. Pero debido a estos altos precios, tememos que vayan a levantar la prohibición de expansión”, explicó Nacpil.
Las métricas actuales de IRENA demuestran que la infraestructura renovable superó la etapa de agenda climática para convertirse en un mecanismo de defensa financiera. El reto de la región ya no es financiar la transición, sino ejecutarla antes de que la escasez de combustibles fósiles paralice a los sectores industriales que aún dependen del carbón.
