✨︎ Resumen (TL;DR):
- Asociaciones de transporte en Latinoamérica elevan costos logísticos tras superar el petróleo los $100 dólares por barril.
- El precio del diésel aumentó más de 40% debido a los recientes conflictos en Medio Oriente y bloqueos en el estrecho de Ormuz.
- La Canacar advierte que el encarecimiento logístico impactará directamente en los precios finales de las mercancías para el consumidor.
Asociaciones de transporte de carga en toda América Latina iniciaron un aumento generalizado de tarifas como respuesta al alza sostenida en los precios del combustible. La crisis petrolera, detonada por el conflicto en Medio Oriente y el bloqueo parcial en el estrecho de Ormuz, disparó el costo del diésel y obligó al sector logístico a trasladar el impacto económico a sus clientes para evitar la quiebra.
El origen del problema radica en el mercado energético internacional. De acuerdo con The Associated Press, el barril de petróleo superó los $100 dólares en marzo tras la escalada bélica con Irán. A la par, la Unión Internacional de Transporte por Carretera (IRU) reportó que el diésel subió más del 40%, agravado por un tráfico marítimo en Ormuz que cayó de 100 barcos diarios a un promedio de apenas 5 a 7 navíos.
En México, la situación presiona severamente la cadena de suministro. Augusto Ramos Melo, presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), explicó la gravedad del escenario operativo: “por cada peso que fluctúa el diésel, los costos de flete aumentan aproximadamente un 4%”. Este combustible representa entre el 20% y el 35% de los gastos totales para las flotillas.
La presión se replica en Centroamérica. En Guatemala, las cámaras de transporte aplicaron ajustes desde el 7 de abril, de acuerdo con Prensa Latina. Los grupos gremiales señalaron que “el aumento sostenido de los precios del diésel, combinado con el aumento de los costos de otros insumos, está creando una situación insostenible que impide a las empresas seguir absorbiendo pérdidas”.
Mientras tanto, en Honduras, la Asociación de Transportistas Unitarios (ASOTRAUNH) amenazó con paros laborales y bloqueos viales, denunciando el “incumplimiento por parte del sector privado en el pago de las tarifas de flete correspondientes” frente a los altos costos operativos.

El impacto en el bolsillo del consumidor final
Los ajustes tarifarios ya son un hecho en Sudamérica. La Federación de Transportadores (Fetra) en Argentina subió sus cobros un 13.6% en marzo, para contrarrestar los incrementos del diésel de hasta 25%. Chile reportó uno de los golpes más duros de la región, con alzas de casi 30% en gasolina y más del 60% para el diésel tras modificaciones en el mecanismo de estabilización de precios de dicho país.
El mercado estadounidense no escapa de la tendencia inflacionaria. Los costos proyectados de carga completa para 2026 registran un alza interanual de entre el 16% y el 17%, con el galón de diésel saltando de $3.72 a más de $5.40 dólares en marzo, su nivel más alto desde mediados de 2022.
Al final, el encarecimiento logístico castigará a los compradores minoristas. Ramos Melo lanzó una advertencia clara para la economía: “el transporte mueve el 80% de las mercancías del país, y cualquier ajuste termina reflejándose en los precios al consumidor”.
