✨︎ Resumen (TL;DR):
- Filipinas recibió 700,000 barriles de petróleo ruso para mitigar la emergencia de suministro.
- El bloqueo en el Estrecho de Ormuz paralizó el 20% de la oferta mundial de crudo.
- Gobiernos asiáticos queman miles de millones de dólares en subsidios para frenar los precios.
Filipinas recibió su primer cargamento de petróleo ruso en cinco años tras declarar una emergencia energética nacional. La medida busca mitigar el desabasto provocado por el bloqueo de Irán en el Estrecho de Ormuz, el cual cortó el 20% del suministro mundial de crudo desde finales de febrero y forzó a las economías asiáticas a operar en modo de crisis.
Un buque con bandera de Sierra Leona atracó en el puerto de Limay con más de 700,000 barriles destinados a Petron, la única refinería del país. La secretaria de Energía, Sharon Garin, advirtió el 24 de marzo que Filipinas solo tenía reservas para 45 días. Ante la presión, el presidente Ferdinand Marcos aseguró que buscan proveedores “no afectados por la guerra en curso en el Medio Oriente”.
La crisis expuso la vulnerabilidad de los importadores directos. Camboya reportó un incremento del 84% en el precio del diésel y el cierre temporal de casi 2,000 gasolineras, lo que obligó al gobierno a cancelar aranceles y reducir el IVA al 4%.

Subsidios insostenibles en el sudeste asiático
Mantener el combustible barato frente a un crudo de Dubái que superó los 160 dólares por barril está sangrando las arcas de la región, obligando a los gobiernos a tomar medidas drásticas:
- Malasia: El primer ministro Anwar Ibrahim alertó que los subsidios costarán 24 mil millones de ringgits si el conflicto dura todo el año. En abril, recortarán la cuota de gasolina subsidiada de 300 a 200 litros mensuales por ciudadano.
- Indonesia: El gobierno inyectó 22,600 millones de dólares para congelar precios antes de la festividad de Eid al-Fitr, una medida que los analistas califican de insostenible a largo plazo.
- Tailandia: Aumentó el diésel 6 baht por litro el 26 de marzo ante el agotamiento acelerado de su fondo petrolero.
Con la prohibición de China a las exportaciones de combustible refinado y el plazo extendido hasta el 6 de abril para que Irán reabra el estrecho, los países de la ASEAN operan al límite entre el colapso fiscal y una escalada inflacionaria sin precedentes.
