✨︎ Resumen (TL;DR):
- Filipinas decreta estado de emergencia para blindar contratos petroleros y frenar el acaparamiento.
- El precio del combustible de aviación se disparó 114%, alcanzando un récord de $240.50 dólares por barril.
- La Agencia Internacional de Energía liberó 400 millones de barriles para mitigar la interrupción de crudo.
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., declaró este martes un estado de emergencia energética nacional frente al impacto económico global por el cierre del Estrecho de Ormuz. El mandato ejecutivo autoriza al gobierno a pagar por adelantado contratos petroleros para evitar el desabastecimiento en un país que importa el 90% de su crudo de Medio Oriente y conserva reservas para solo 45 días.
El efecto logístico golpeó directamente a los mercados de combustible para aviación, los cuales se desacoplaron por completo de los precios de futuros del petróleo.
En Singapur, el queroseno para aviones alcanzó un precio récord de $240.50 dólares por barril el 4 de marzo. La consultora Argus Media reportó que esta cifra representa un incremento del 114% desde que inició el conflicto armado.
Europa noroccidental registra precios de entrega que superan los $210 dólares por barril, mientras que en los mercados asiáticos el costo oscila cerca de los $200 dólares.
La industria comercial resintió el impacto de forma inmediata. El director ejecutivo de SAS, Anko van der Werff, declaró al medio Dagens Industri que “el precio del combustible para aviones se ha duplicado en diez días”. La compañía canceló 1,000 vuelos programados para abril.

Caos logístico global y respuesta de la AIE
Las medidas de contingencia se extienden en todo el panorama operativo aéreo:
- Air New Zealand cancelará 1,100 vuelos hasta principios de mayo, afectando a más de 44,000 pasajeros.
- Ed Bastian, CEO de Delta Air Lines, reportó que el aumento de precios sumó aproximadamente $400 millones de dólares a la factura de combustible de la empresa en este trimestre.
- El gobierno de Bangladesh incrementó el precio de la turbosina en un 80%, escalando el costo de 112.41 a 202.29 takas por litro.
El mercado civil también enfrenta estragos. En Australia, el ministro de Energía, Chris Bowen, indicó que cientos de gasolineras agotaron su inventario por compras de pánico, con 289 estaciones vacías tan solo en Nueva Gales del Sur.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) calificó la situación como “la mayor interrupción de suministro en la historia del mercado petrolero”, tras confirmarse el corte del 20% del suministro global.
Como contramedida, el 11 de marzo la AIE coordinó la liberación de 400 millones de barriles de sus reservas de emergencia. El director ejecutivo del organismo, Fatih Birol, advirtió sobre los recursos disponibles: “todavía quedan más de 1,400 millones de barriles, lo que significa que podemos hacer más en el futuro, como y si es necesario”.
Naciones Unidas confirmó que el tráfico marítimo comercial a través del Estrecho de Ormuz cayó más del 95% desde los niveles previos a la crisis, un parálisis que presiona la cadena de suministro energético internacional hasta el límite.
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