✨︎ Resumen (TL;DR):
- El paso del ciclón Narelle por Australia Occidental forzó el cierre de las principales plantas productoras, recortando 8% del suministro global.
- La tormenta frenó una producción de más de 30 millones de toneladas anuales operada por Chevron, Woodside y Santos.
- Este apagón agrava una escasez mundial crítica ocasionada por los recientes ataques en Medio Oriente que dañaron instalaciones en Qatar.
El ciclón tropical Narelle golpeó Australia Occidental este viernes y forzó el cierre de algunas de las instalaciones de gas natural licuado (GNL) más grandes del mundo. Este evento elimina el 8% del suministro global en un momento crítico, mientras los mercados energéticos sufren el impacto del conflicto armado en Medio Oriente.
Chevron confirmó cortes de energía en sus plantas Gorgon y Wheatstone, las cuales aportan más del 5% del GNL mundial. La plataforma Wheatstone, ubicada a 225 kilómetros de la costa, suspendió su producción de gas doméstico y de exportación el jueves al mediodía. Horas después, uno de los tres trenes de producción en la isla Barrow dejó de operar.
Woodside Energy reportó interrupciones en su planta terrestre Karratha, la segunda operación de GNL más grande de Australia con una producción de 14.3 millones de toneladas al año. La compañía evacuó a su personal marino antes de la tormenta. Por su parte, la instalación en la isla Varanus, operada por Santos, también frenó actividades durante el paso de Narelle.
Estos cierres profundizan una grave escasez global. El GNL es un recurso energético que se enfría a estado líquido para facilitar su transporte en buques sin necesidad de gasoductos. Actualmente, los ataques iraníes tienen paralizado el complejo Ras Laffan de Qatar, responsable del 19% del suministro mundial, y mantienen bloqueado el tránsito comercial en el estrecho de Ormuz.

Precios al alza y crisis energética en escalada
El analista Saul Kavonic, de la firma MST Marquee, calcula que el ciclón Narelle frena más de 30 millones de toneladas anuales de GNL australiano. Sumando las pérdidas de Medio Oriente, más del 25% de la producción global está comprometida hoy en día.
“Esto agravará la escasez en el mercado del gas en Asia y Europa, especialmente si toma más de un par de días normalizar nuevamente los niveles de producción australiana”, advirtió Kavonic.
Narelle alcanzó la categoría cuatro con ráfagas de viento de hasta 250 kilómetros por hora. Aunque perderá fuerza el sábado al tocar tierra, los operadores indican que las cuadrillas en helicóptero llegarán a las plataformas marinas hasta el fin de semana debido al fuerte oleaje.
Los precios spot del GNL en Asia ya superan el doble de su valor desde que el conflicto se intensificó a finales de febrero. Ewa Manthey, de ING, reportó que los apagones australianos limitan las opciones de los compradores en el mercado asiático.
Fatih Birol, director de la Agencia Internacional de Energía, advirtió esta semana sobre la dependencia del mercado global. Señaló que las exportaciones australianas son “más vitales que nunca”, pero aclaró que el país “por sí solo no podrá compensar toda la falta de GNL proveniente de Medio Oriente”.
