💡 Resumen (TL;DR):
- Científicos de la Universidad de Edimburgo transforman plástico en L-DOPA usando bacterias E. coli.
- El proceso ataca el problema de las 50 millones de toneladas de PET que se producen cada año.
- La biotecnología reduce la dependencia de combustibles fósiles en la industria farmacéutica moderna.
Científicos de la Universidad de Edimburgo desarrollaron un método biológico que transforma botellas de plástico desechadas en L-DOPA, el medicamento principal para tratar la enfermedad de Parkinson. El equipo utilizó bacterias E. coli modificadas para lograr el proceso, publicado este lunes en la revista Nature Sustainability.
El procedimiento descompone primero el polietileno tereftalato (PET), el plástico base de los empaques de alimentos y bebidas, hasta convertirlo en ácido tereftálico. A partir de ahí, las bacterias procesan este compuesto químico y lo convierten directamente en el fármaco neurológico.
La industria genera alrededor de 50 millones de toneladas de PET anualmente. Los métodos actuales de reciclaje presentan un bajo rendimiento, lo que mantiene activa la crisis mundial de contaminación. Ante este escenario, la técnica escocesa propone una ruta sostenible para fabricar medicinas sin recurrir a los combustibles fósiles tradicionales.
“Si podemos crear medicinas para enfermedades neurológicas a partir de una botella de plástico de desecho, es emocionante imaginar qué más podría lograr esta tecnología”, afirmó el profesor Stephen Wallace, líder del proyecto en la Escuela de Ciencias Biológicas. “Los residuos plásticos suelen considerarse un problema medioambiental, pero también representan una vasta fuente de carbono sin explotar”.

Biomanufactura y el futuro farmacéutico
- El avance tiene antecedentes directos: el año pasado, el mismo laboratorio demostró en Nature Chemistry que la bacteria E. coli podía transformar plástico en paracetamol.
- El objetivo a largo plazo es consolidar una industria de suprareciclaje biológico para producir medicamentos, fragancias, cosméticos y químicos industriales.
- La investigación operó en el Centro de Biomanufactura Sostenible Carbon-Loop, una instalación que recibió 14 millones de libras esterlinas del consorcio UK Research and Innovation.
La doctora Liz Fletcher, subdirectora ejecutiva del Industrial Biotechnology Innovation Centre, definió el avance como “una forma de rediseñar procesos que trabajan con la naturaleza para ofrecer beneficios en el mundo real”.
Tras comprobar la eficacia de la síntesis de la medicina a escala preparativa, los investigadores enfocarán sus recursos en optimizar la escalabilidad, el rendimiento económico y el impacto ambiental para llevar este método a la producción comercial masiva.