✨︎ Resumen (TL;DR):
- El satélite SWOT capturó detalles inéditos del tsunami generado por el sismo de magnitud 8.8 en Rusia en julio de 2025.
- Los datos satelitales demostraron que el evento se originó a menos de 10 kilómetros bajo la fosa oceánica, un hallazgo imposible para sensores terrestres.
- Este nivel de precisión cambiará la forma en que la ciencia modela la generación de tsunamis para mejorar los sistemas de alerta global.
Un estudio publicado en la revista Science reveló el jueves que el satélite SWOT de la NASA capturó detalles sin precedentes sobre el tsunami provocado por el sismo de magnitud 8.8 en la península de Kamchatka, Rusia, el pasado 29 de julio de 2025. Los datos demostraron que la ola se originó por una ruptura poco profunda a menos de 10 kilómetros bajo la fosa oceánica, una métrica imposible de obtener únicamente con instrumentos terrestres o sensores en el fondo del mar.
El equipo de investigación internacional, dirigido por el profesor asistente de la Universidad Estatal de San Diego, Ignacio Sepúlveda, detectó un tren de ondas de tsunami cortas y “dispersivas” a unos 1,000 kilómetros del epicentro.
El satélite Surface Water and Ocean Topography (SWOT), una misión conjunta entre la NASA y el CNES francés, sobrevoló la región apenas 70 minutos después del terremoto y registró el campo de ondas completo con precisión centimétrica.
“Estamos iluminando propiedades de los terremotos que hacen avanzar nuestro conocimiento y pueden aclarar cuestiones científicas para la comunidad”, dijo Sepúlveda. “Esto nos ayuda a mejorar nuestra comprensión de los terremotos que se rompen cerca de la fosa y ayuda a las comunidades costeras a prepararse mejor para los peligros sísmicos y de tsunamis a los que se enfrentan”.

Ondas complejas y nuevos modelos sísmicos
Las ondas dispersivas documentadas por el satélite desafiaron la suposición histórica de que los grandes tsunamis viajan como una sola ola estable. Al vincular estos patrones complejos con una fuente superficial cercana a la fosa, los investigadores entregaron la primera evidencia espacial de alta resolución sobre la formación de tsunamis en zonas de subducción.
- Nuevos modelos de riesgo: Alice Gabriel, profesora asociada en el Instituto de Oceanografía Scripps y coautora del estudio, señaló que los datos “debería ayudarnos a construir modelos físicamente más realistas de la generación de tsunamis y mejorar las evaluaciones de riesgo para las costas vulnerables de todo el mundo”.
- Ruptura extensa: Una investigación publicada en noviembre en The Seismic Record estableció que la ruptura del terremoto se extendió aproximadamente 400 kilómetros, superando los 300 kilómetros calculados por modelos previos.
- Límites del hardware actual: Cinco sensores submarinos DART cercanos midieron el frente del tsunami con una altura de 1.32 metros, pero carecían de la capacidad técnica para identificar el deslizamiento superficial que descubrió el SWOT.
El estudio ubica las mediciones de Kamchatka junto a las detecciones hechas por el mismo satélite en las Islas Lealtad durante 2023 y en el Pasaje de Drake en mayo de 2025. Esta recurrencia sugiere que dichas señales oceánicas son mucho más comunes de lo reportado.
Entender el comportamiento de los terremotos cerca de las fosas marinas permite fortalecer los sistemas de alerta temprana y eliminar un punto ciego que la ciencia ha arrastrado desde el desastre de Sumatra en 2004. “Este satélite nos ayuda a entender los peligros de tsunamis y sísmicos a través de un nuevo lente, uno mucho más claro que antes”, concluyó Sepúlveda.
