La Organización Holandesa para la Investigación Científica Aplicada (TNO) realizó un experimento en el que participaron 21 parejas. Los investigadores analizaron la frecuencia con la que las personas besan a sus parejas y tomaron pruebas de saliva y lengua. Después, un miembro de cada pareja tomó una bebida con probióticos fácilmente detectables y besó al otro por 10 segundos exactos.
Después del beso, los investigadores volvieron a tomar muestras de saliva y lengua. Los científicos encontraron que un solo beso es suficiente para transmitir 80 millones de bacterias. Sin embargo, no todas se adhieren a la lengua. El profesor Remco Kort, director de la investigación, aseguró que hacen falta más estudios para identificar todas esas bacterias y sus características.
“Estos tipos de investigaciones pueden ayudarnos a diseñar terapias bacterianas para ayudar a personas con problemas de esta índole”, aclara el profesor Kort.
El estudio también encontró que la transferencia de bacterias está influida por el ambiente, factores genéticos y estilos de vida compartidos. Por ejemplo, las parejas que comparten mucho tiempo, actividades y muestras de afecto constantes, tienen similitudes en el microbioma —el conjunto de microbios que viven en su cuerpo—.
Por eso, ten cuidado a quién besas. Recuerda que puedes quedarte con 80 millones de bacterias suyas.