
Un nuevo estudio publicado en el diario Developmental Cell revela que los peces cebra cuentan con una extraordinaria habilidad para regenerar tejido, incluyendo extremidades dañadas, corazón y hasta su médula espinal. Es por esto que a los científicos les gusta usarlos para estudiar cómo se dividen las células, cómo se forman y reparan diferentes partes de su anatomía.
Al modificar genéticamente el ADN dentro de las células de piel para que contengan "etiquetas" fluorescentes rojas, azules y verdes, los investigadores le han dado al pez cebra la habilidad de expresar sus escamas en más de 5,000 diferentes tonalidades -aunque sólo 70 son diferenciables bajo el lente de un microscopio. Este pez no sólo se limita a tener escamas coloridas y fluorescentes, sino que también cuenta con intrincados patrones de color dentro de la delgada y traslúcida córnea de sus ojos.
Las “etiquetas” fluorescentes de color sirven para que los investigadores puedan rastrear cada una de las células individualmente. “Es como si se les hubiera dado un código de barras a cada célula” afirma Chen-Hui Chen, autor lider del estudio y colega de la universidad de Duke.
Los científicos provocaron diferentes heridas en la piel de los peces modificados, unas más profundas que otras, para poder observar cómo responden las células a las heridas y para el deleite de los investigadores, pudieron observar en tiempo real y con una precisión sin precedentes.
Durante la amputación de una de las aletas de un pez, pudieron observar cómo las células migraban rápidamente desde áreas cercanas a la herida y como nuevas células eran manufacturadas para reforzar a las células existentes. Finalmente las células expandieron su tamaño para cubrir totalmente la herida y asi permitir que sanara por completo.

Además de observar cómo se curan las heridas, este pez puede ser utilizado en futuras investigaciones sobre cómo ciertas drogas alentan o aceleran la regeneración de tejido. Además, los investigadores planean infectar a los peces modificados con diferentes enfermedades como el cáncer, para observar cómo responden las células a este tipo de amenaza.
“Antes de que podamos entender completamente la regeneración de tejidos, necesitamos poder monitorear lo que cada célula está haciendo” dijo Kenneth Poss, profesor de biología celular de la universidad de Duke y uno de los autores del estudio. “Esta es una manera innovadora de visualizar cientos o miles de células regenerando tejido al mismo tiempo.”