Los científicos se dieron cuenta de que hay muchos factores que alteran nuestra percepción del tiempo. Por ejemplo, personas que han estado en situaciones cercanas a la muerte aseguran haber sentido que todo pasaba en cámara lenta y que, un suceso que pasó en 10 segundos, pareció haber durado horas.
Por eso, se hizo un estudio en el que un grupo de voluntarios saltó en paracaídas por primera vez. Los investigadores encontraron que los participantes sintieron que el tiempo pasaba muy lento en su caída: entre más miedo tenían, más duradero parecía ser. Los responsables del estudio concluyeron que mientras estamos en alerta, nuestros sentidos prestan mucha atención y el cerebro absorbe más información de lo que normalmente haría.
Pero, los lunes, martes y miércoles no representan un peligro para nosotros, al contrario: para muchas personas, el inicio de semana está hecho de días aburridos que parecen estar a años de distancia del último fin de semana y del próximo.
Según la neurocientífica Lila Davachi de la Universidad de Nueva York, el cambio de rutina y horario entre un día y otro hace que el hipocampo —área del cerebro responsable de la memoria— cambie su percepción del tiempo.
“Vemos que entre más cambios haya en la actividad neuronal del hipocampo, los eventos parecen más lentos”, explica Davachi.
Por otro lado, la neurocientífica Virgine van Wassenhove de la Unidad de Neuroimagen Cognitiva en Francia explica que la cantidad de detalles que recordamos de cada día hace que los sintamos más lentos o rápidos. Los fines de semana suelen ser de descanso y relajación por lo que no prestamos mucha atención a peculiaridades, mientras que en los días laborales, nuestros cerebros están atentos a no perder ningún fragmento del trabajo o escuela.
“Considerando la cantidad de cosas en las que estamos ocupados en días de trabajo, el recuerdo de esos días se codifica con mayor granularidad, ocupa más espacio en la memoria, por así decirlo”, detalla Wassenhove.
Además, la neurocientífica explica que la aprehensión de la información en cada momento varía de las emociones y atención que pones en él.
Entonces, no es que esos días pasen más lento, sino que estás más atento a todo lo que pasa y registras cada minuto para no perder información. Para que tu fin de semana sea más “largo”, haz más actividades que queden registradas en tu cerebro y no dediques tu tiempo enteramente a la televisión.