
Además, el páncreas, puede mejorar su operación aprendiendo los ciclos diarios del usuario, lo que lo ayuda a funcionar de manera similar a la del páncreas sano de una persona que no sufre de diabetes. Un detalle interesante es que este páncreas no está diseñado para alcanzar un nivel determinado de glucosa en la sangre, más bien funciona tratando de mantener estos niveles dentro de un rango aceptable, como base de un modelo predictivo.
Según los investigadores, los datos arrojados por sus pruebas son prometedores. Después de un periodo de pruebas de 12 semanas, los pacientes mostraron mejoras significativas. Entre estas mejoras, se encuentran niveles reducidos de hemoglobina y menos tiempo de hipoglucemia. Cabe señalar que los participantes son pacientes disciplinados, que se cuidan desde hace tiempo, sin embargo, el algoritmo siempre estuvo un paso más adelante. Ahora, los pacientes deberán seguir manteniendo un ojo sobre sus niveles de glucosa y el sistema todavía tiene que pasar varias pruebas, sin embargo, la promesa de aliviar algunas presiones en la vida de los pacientes diabéticos es enorme.