
A la fecha, el mayor número de fotorreceptores encontrados en un insecto es de 9, lo cual es bastante impresionante en comparación a los nuestros. Pero un grupo de científicos japoneses acaban de descubrir que la mariposa “botella azul” (Graphium sarpedón) posee al menos 15 diferentes tipos de fotorreceptores.

Esto le permite a las mariposas ver todos los colores, la longitud de las ondas de luz, luz ultravioleta y luz polarizada. Esto no quiere decir que las mariposas puedan ver colores inimaginables para nosotros, en realidad los investigadores no creen que funcione de esa manera, sino que los fotorreceptores extra les permite ver distintos estímulos en el ambiente como poder ver otras mariposas volando rápidamente en contraste con el cielo, objetos coloridos escondidos en la vegetación, etc.
Este descubrimiento pone a la mariposa botella azul a la par con el camarón mantis, que es el ser vivo actualmente conocido con mayor número de fotorreceptores (16). Cuando se descubrió que este calamar contaba con esa cantidad de fotorreceptores, los investigadores se dieron a la tarea de probar su capacidad para ver colores, pero el resultado no fué lo que esperaban, descartando la posibilidad de que estos animales tengan “supervisión a color”.

“Las mariposas pueden tener menos agudeza visual que nosotros los humanos, pero en muchos aspectos ellas gozan de una clara ventaja sobre nosotros: ellas cuentan con un campo de visión muy grande, una habilidad superior para seguir objetos que se mueven a grandes velocidades e incluso pueden distinguir la luz ultravioleta y la luz polarizada,” comenta Kentaro Arikawa, autor del estudio. “No es fascinante imaginar como estas mariposas ven el mundo?”