💡 Resumen (TL;DR):
- Arqueólogos identificaron 142 cuentas de arcilla fabricadas hace 15,000 años por cazadores-recolectores.
- El hallazgo incluye 50 huellas dactilares que demuestran la participación activa de niños en su creación.
- La investigación derriba el mito de que el uso simbólico de la arcilla nació junto con la agricultura.
Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén descubrieron 142 cuentas y colgantes de arcilla fabricados hace 15,000 años por cazadores-recolectores natufienses. El hallazgo, publicado en Science Advances, revela huellas dactilares preservadas que confirman por primera vez que niños y adultos participaban juntos en la creación de adornos durante esta época.
“Este descubrimiento cambia por completo cómo entendemos la relación entre la arcilla, el simbolismo y el surgimiento de la vida sedentaria”, afirmó el Dr. Laurent Davin, líder del estudio en el Instituto de Arqueología de la Universidad Hebrea de Jerusalén.
Los arqueólogos recuperaron los objetos en cuatro sitios clave de Medio Oriente: el-Wad, Nahal Oren, Hayonim y Eynan-Mallaha. Antes de esta investigación, el mundo solo conocía cinco piezas de arcilla de aquel periodo histórico.
Los creadores modelaron cilindros, discos y elipses usando arcilla sin hornear. Aplicaron una técnica de recubrimiento con ocre rojo conocida como engobe. Los autores del estudio documentaron que este es el uso más antiguo registrado de dicho método de coloración a nivel mundial.

La primera escuela de arte prehistórica
El equipo catalogó 19 tipos distintos de cuentas. Sus formas replican de manera intencional las plantas cruciales para la vida natufiense y la futura agricultura: cebada silvestre, trigo escaña, lentejas y guisantes.
- Gracias a 50 huellas dactilares conservadas, los científicos determinaron que los artesanos abarcaban desde niños hasta adultos.
- Representa la colección más grande de huellas del periodo Paleolítico jamás documentada.
- Entre las piezas destaca un anillo de arcilla de apenas 10 milímetros de ancho, diseñado específicamente para manos infantiles.
“Los hallazgos sugieren que hacer adornos era una actividad cotidiana compartida, que desempeñaba un papel en el aprendizaje, la imitación y la transmisión de valores sociales de una generación a la siguiente”, explicó Davin.
La historia académica asumía que la arcilla tomó un rol simbólico en el suroeste de Asia hasta la llegada formal de la agricultura. Esta investigación destruye esa teoría y adelanta el inicio de la revolución cultural en comunidades que apenas comenzaban a asentarse de forma permanente.
“Estos objetos muestran que ya estaban en marcha profundos cambios sociales y cognitivos”, concluyó la profesora Leore Grosman, supervisora del proyecto. “Las raíces del Neolítico son más profundas de lo que pensábamos”.