
Estas piedras preciosas son un símbolo de finura, alto estatus económico, elegancia y buen gusto.
Han sido objetos del deseo de millones de mujeres y hombres a lo largo de la historia, incluso han sido inspiración para películas, obras de teatro y canciones que califican a esta piedra preciosa como el mejor amigo de las mujeres.
El primer anillo de compromiso
La fascinación por los diamantes comenzó en la India entre las clases sociales altas del país, pero poco a poco fueron introducidos junto con otras mercancías exóticas a los mercados medievales de europa occidental. Para los años 1400’s, los diamantes comenzaron a tomar fuerza como
accesorios de moda entre las clases altas de europa
En 1477, el archiduque Maximiliano I de Hamburgo le propuso matrimonio a su gran amor, la heredera de la Casa de Borgoña, la Duquesa María, con el primer anillo de compromiso de diamantes. De este modo, la historia de amor de Maximiliano y María fue el comienzo de una tradición llena de promesas de amor, destellos y besos que ha persistido por más de 500 años.
Al menos esa es la versión de los hermanos De Beers, dueños de la minera más grande de diamantes del mundo desde 1880. La historia real es un poco distinta…
En 1477, el archiduque Maximiliano I de Hamburgo le propuso matrimonio (a través de emisarios y embajadores) a la Duquesa María de Borgoña -a la cual no conocía- con un anillo de diamantes que le entregó a su padre, Carlos el Temerario, duque de Borgoña. El anillo no era el típico anillo de compromiso con un gran diamante encima, sino que eran diminutos diamantes que formaban una “M”.

El anillo de compromiso de diamante que todos conocemos, fue una invención de la minera De Beers con la colaboración de la agencia de publicidad de nueva York, N.W. Ayers. Un producto totalmente diferente a todo lo que se conocía en aquella época.
De Beers no sólo inventó el anillo de compromiso, hizo algo mucho más inteligente, inventó el mito que rodea a los anillos de compromiso. Creo la forma de forzar a la gente emocionalmente a comprar diamantes, reinventando la idea de que los diamantes son una necesidad más que una frivolidad.

La agencia de publicidad N.W. Ayer, fue la primera en utilizar técnicas innovadoras como psicología social e investigación de producto. Emplearon, sino es que inventaron la colocación de producto, regalando anillos de diamantes a estrellas de cine y pagandole a los medios para que mostraran a los artistas utilizando los diamantes.
¿Cómo se forman los diamantes?
En la antigüedad se creía que los diamantes tenían poderes curativos y que podían traer balance a la vida de quien los usara, incluso se creía que los relámpagos eran los responsables de crear estas piedras preciosas, mientras que otros afirmaban que los diamantes eran las lágrimas de dios.
El proceso orgánico de la formación de diamantes requiere de 4 ingredientes: carbón, presión, calor y tiempo. Todos los diamantes naturales se crearon hace 1 a 3 billones de años en las profundidades de la tierra (160 kilómetros bajo el manto terrestre), a una temperatura de al menos 400°C con una presión de 196910.345 kilos por metro cuadrado (30 kilobares).

Los diamantes son un alótropo del carbono, lo que significa que son una de las múltiples formas que puede adoptar este elemento. Otros alótropos del carbono son el carbón, hollín y el grafito (con lo que hacen las puntas de los lápices). Técnicamente los diamantes son solamente pedazos de carbón muy muy muy comprimido.
El carbono es un elemento que se encuentra en casi todo, incluso en la composición del cuerpo humano. Es un componente de la atmósfera, los océanos y muchas de las formas de vida del planeta. Es el cuarto elemento más abundante del universo.

Los diamantes surgieron de las profundidades de la Tierra a través de las chimeneas de kimberlita, (un tipo de roca ígnea volcánica) que forman las raíces de ciertos volcanes súper potentes que llegan hasta 3 veces más profundo que grandes volcanes como el Monte Santa Helena. Cuando esos volcanes hicieron erupción millones de años atrás, llevaron consigo a la superficie las kimberlitas con diamantes.
Pero los diamantes no salen de la tierra como los vemos en las joyerías, en realidad, si vieras un diamante en bruto no lo reconocerías como tal. Después de que son sacados de la tierra, estas piedras deben ser exfoliadas, cortadas y pulidas para transformarse en los diamantes brillantes y atractivos que conocemos.

La industria de los diamantes
A principios de 1700’s, el suministro de diamantes de la India comenzó a decaer y Brasil se convirtió en el proveedor de diamantes más importante por más de 150 años, pero estos cambios fueron sólo el principio de la evolución en el mercado de diamantes.
La revolución francesa llevó a cambios en la distribución de la riqueza. Las viejas clases dominantes -los mayores consumidores de diamantes- decayeron a finales de 1700’s y para 1800’s la riqueza se incrementó en Europa occidental y Estado Unidos. Mientras tanto, exploradores descubrieron el depósito de diamantes más grande de Sudáfrica, al mismo tiempo que la demanda por los diamantes crecía.

Hasta mediados de 1800’s, los diamantes eran una rareza y sólo podían ser vistos en las manos de la realeza, pero para 1900’s, los diamantes provenientes de Sudáfrica inundaron el mercado y esto mató la demanda por estas “raras y escasas” piedras.
La tendencia en la industria minera consistió en combinar pequeños grupos de mineros que necesitaban infraestructura, para formar grupos más grandes, y los pequeños grupos de concesiones mineras se unieron para lograr una concesión más grande. De Brees compartía intereses con los mineros y distribuidores de diamantes, por lo que se unieron para crear escasez y lograr asi que los precios de estas joyas se elevarán. En pocos años, De Beers se convirtió en dueño de prácticamente todas las minas de diamantes de Sudáfrica.

De Beers y su “organización central de ventas” establece exclusivos contratos con proveedores y distribuidores, haciendo imposible la compra o venta de diamantes fuera de su control. Con esto, De Beers logró crear escasez manipulando el suministro, a tal grado que los diamantes comenzaron a ser considerado como una rareza muy valiosa. Lo único que faltaba era manipular a los consumidores.
A través de la publicidad, los hombres fueron convencidos de que el tamaño del diamante en un anillo de compromiso demuestra cuánto aman a su prometida. Las estrellas de cine eran vistas usando estos diamantes dentro y fuera de las películas. Pero en 1947 De Beers y la agencia N.W. Ayer, crearon la más efectiva táctica publicitaria con la campaña “los diamantes son para siempre”, convirtiéndose en el lema oficial de la empresa.
Diamantes de sangre
Para entender por que se les llama “diamantes de sangre” hay que saber el importante papel que estas piedras juegan en la guerra. Los diamantes son la forma de capital más utilizada por los rebeldes en Angola, Sierra Leona y la República democrática del Congo para comprar armas.
En un escrito de la universidad de Stanford se explica que la historia de los diamantes en Sierra Leona comenzó en 1935, cuando De Beers tomó control de las minas por los siguientes 99 años. A pesar de la presencia de De Beers, los comerciantes libaneses de Sierra Leona, descubrieron las inmensas ganancias que podrían hacer al contrabandear los diamantes fuera del país. Como resultado, la excavación y el comercio ilegal de estas piedras se incrementó por todo Sierra Leona.

En 1961, Sierra Leona se independizó de Gran Bretaña. Fue después de este acontecimiento que el contrabando de diamantes se convirtió en un problema político y económico. En 1968, el populista Siaka Stevens, se convirtió en primer ministro, convirtiendo al gobierno del país en un régimen de partido único. Stevens fue la primera persona que conectó oficialmente las minas de diamantes con el poder y el beneficio político, y alentó la minería ilícita para ganar más poder político.
Para 1991, Sierra Leona tenía un gobierno corrupto, un comercio de diamantes abiertamente ilícito y era un lugar vulnerable y atractivo para la rebelión armada. En Marzo 23, un grupo de 100 guerrilleros del “Frente Revolucionario Unido” (FRU) de Sierra Leona y Liberia, iniciaron una guerra civil al invadir el este de Sierra Leona.
Foday Sankoh, un ex sargento militar guió a la FRU. Sankoh clamaba que él representaba al pueblo y le prometió a los empobrecidos campesinos una mayor porción de la riqueza minera que era mal utilizada por el corrupto gobierno de Stevens. Sin embargo, Sankoh utilizó tácticas brutales como la mutilación y amputación contra los mismos campesinos para supuestamente exponer la inhabilidad del gobierno para proteger a sus ciudadanos.

Durante los 9 años que duró la guerra civil, la lucha se concentró dentro y a los alrededores de los distritos de diamantes. Los líderes de la FRU estaban muy conscientes de que quien controla las minas de diamantes controla Sierra Leona y las ganancias del contrabando de diamantes financiaron sus ataques.
Desde que la guerra civil comenzó, Sierra Leona ha sufrido una completa desolación. Es completamente dependiente del apoyo externo de las fuerzas de seguridad de Gran Bretaña, Nigeria y Sudáfrica. El mismo ejército del país es corrupto hasta la médula, sus soldados son apodados como “Sobels” (Soldiers + Rebels) rebeldes de día, soldados de noche.

Finalmente en Julio de 1999, Sankoh y el presidente de Sierra Leona, Ahmad Tejan Kabbah, firmaron el acuerdo de paz “Lome” bajo la presión de la ONU y el gobierno de Estados Unidos. La FRU accedió a rendir sus fuerzas a cambio de una parte del gobierno de Sierra Leona. Como una concesión a la FRU, Sankoh fue liberado de la pena de muerte por sus crímenes de guerra y fue nombrado presidente de la “Comisión de Recursos Estratégicos Mineros”, una posición que controla casi todas las exportaciones de diamantes de Sierra Leona.
El acuerdo trajo consigo un corto periodo de paz. En Enero 6 del 2000, tan solo 7 meses después de haber sido firmado, la FRU reanudó sus ataques al gobierno de Freetown y Sierra Leona. A pesar de las promesas de rendir sus fuerzas, la FRU nunca lo llevó a cabo.
Ahora Sierra Leona sigue peleando contra la FRU por el control sobre las minas de diamantes. Como resultado, la ONU ha prohibido los diamantes no gubernamentales importados de este lugar.
Sierra Leona ha sufrido grandes costos sociales y económicos como resultado de la guerra civil y la lucha por el control sobre los diamantes. Con la excusa de la guerra, los rebeldes cometieron horribles crímenes en contra de la humanidad. Violaron, asesinaron y mutilaron. Entre 1991 y 1999, la guerra cobró más de 75,000 vidas, convirtió a más de 50,000 ciudadanos en refugiados y desterró a más de la mitad de los 4.5 millones de personas que habitaban el país.

También durante este periodo, la economía de Sierra Leona fue estafada por millones de dólares en forma de diamantes ilegales. La violación de mujeres y niñas fue generalizada y sistemática durante casi toda la década de los 90’s y se reporta que ha continuado en menor escala en las áreas que aún son controladas por los rebeldes en el norte y el este del país. Miembros de la FRU utilizaban estas brutales tácticas como una herramienta para aterrorizar a la población civil, hacerlos sumisos, y separar familias y comunidades.
Además de las miles de mujeres que fueron violadas, otras miles de niñas y mujeres fueron secuestradas y llevadas con los rebeldes en sus viajes para utilizarlas como esclavas sexuales. En la mayoría de los casos fueron violadas en grupo, golpeadas, privadas de alimento, torturadas, forzadas a caminar largas distancias con cargas pesadas y amenazadas de muerte si se les ocurría escapar.

Esto me hace reflexionar y pensar que los diamantes no son los mejores amigos de todas las mujeres como nos han hecho creer y que al comprar estas piedras, por más preciosas que sean, estamos apoyando a una industria que se ha manchado las manos de sangre por décadas.
Los atroces crímenes que se han cometido para lograr controlar la compra y venta de los diamantes, le quitan magia, belleza, brillo y elegancia a cualquier joya que lleve estas piedras. Mi sentido común y empatía me dicen que debemos darnos cuenta de que los diamantes no sólo están manchados de sangre y sufrimiento, sino que le imponen gran presión psicológica a los hombres y mujeres que creen que su amor y valor como ser humano puede ser medido a través de un pedazo de carbón comprimido y pulido. Recordemos que el valor de los diamantes ha sido impuesto por la publicidad y la avaricia de quienes comercian con ellos.

Existen alternativas mucho más económicas y que no han sido pulidos con sufrimiento como:
Diamantes creados en laboratorio: Son considerados como diamantes reales por el Gemological Institute of America, ya que su composición es la misma a la de los diamantes naturales. Ambas piedras están hechas de carbono, la diferencia es que los diamantes de laboratorio están libres de conflicto y el tiempo en el que han sido creados es mucho menor a los diamantes naturales.

La circonia cúbica: es la forma cristalina cúbica del óxido de zirconio. La circonia cúbica y el diamante tienen cualidades similares y una apariencia casi idéntica. En el gráfico de la claridad del diamante, la circonia tiene el alto grado de claridad de F, que es casi perfecto.

Los cristales de Swarovski: son una mezcla de arena de cuarzo y minerales. Estos cristales están hechos con materiales de alta calidad y elaborados artesanalmente desde 1892.

El zafiro blanco: También llamado “Piedra de los Dioses” y a veces se la indica como piedra sagrada. Los zafiros blancos se consideran un 9 en la escala de Moh, una escala de dureza relativa en la cual los diamantes se consideran un 10 y el talco un 1. Esto hace que los zafiros califiquen actualmente como el segundo mineral natural más duro de la Tierra.

La moissanita: Son formas minerales de carburo de silicio. La moissanita es la tercer sustancia más fuerte de la tierra; tanto la moissanita como los diamantes están formados por enlaces de carbono, lo que les da una fuerza similar. La moissanita fue descubierta en el cráter de un meteoro en Arizona. Se podría decir que al usar la moissanita, estás usando un trozo de estrella.

Teniendo tantas alternativas, lo único que nos queda por hacer es tomar conciencia de que nuestras decisiones de compra afectan directamente a miles de familias que son explotadas, torturadas y separadas por los mismas personas que nos venden supuestos símbolos de amor. Tomemos acción en beneficio de nuestro bolsillo y de nuestros hermanos humanos que sufren a causa de esta frívola y engañosa industria.