Genómica descarta que el COVID-19 saliera de laboratorio

Genómica descarta que el COVID-19 saliera de laboratorio

Estudio genómico de UC San Diego descarta el origen de laboratorio del COVID-19 tras analizar el comportamiento de 7 brotes virales.

Por Humberto Toledo el 9 marzo, 2026 a las 16:14

💡 Resumen (TL;DR):

  • Investigadores de la Universidad de California analizaron genéticamente siete brotes virales históricos.
  • El SARS-CoV-2 surgió de forma natural, sin rastro de manipulación científica ni adaptación de laboratorio.
  • La única excepción detectada fue la gripe rusa de 1977, catalogada como un ensayo fallido de vacuna.

Un equipo de investigadores de la Universidad de California en San Diego (UCSD) desarrolló una herramienta genómica para distinguir brotes virales naturales de aquellos vinculados a ensayos humanos. Tras analizar siete pandemias distintas, determinaron que casi la totalidad, incluyendo el COVID-19, surgieron de manera orgánica sin adaptación previa en laboratorio.

El estudio, publicado este viernes en la revista Cell, rastreó cómo los patógenos acumulan mutaciones antes y después de saltar a los humanos. El grupo liderado por Joel Wertheim analizó genomas del SARS-CoV-2, Ébola, Marburgo, mpox y múltiples cepas de influenza.

“Desde una perspectiva evolutiva, no encontramos evidencia de que el SARS-CoV-2 haya sido moldeado por selección en un laboratorio o por una evolución prolongada en un huésped intermedio antes de su aparición”, detalló Wertheim en un comunicado universitario. El académico calificó este descubrimiento como “otro clavo en el ataúd para las teorías que invocan la manipulación de laboratorio”.

Genómica descarta que el COVID-19 saliera de laboratorio

El caso de la gripe rusa de 1977

La investigación arrojó una única anomalía genética entre las siete pandemias: la epidemia de influenza H1N1 de 1977 en la Unión Soviética. A diferencia del resto, esta cepa mostró firmas consistentes con el paso por laboratorio, portando mutaciones idénticas a las de virus cultivados en animales de prueba.

Gigi Gronvall, especialista en bioseguridad de la Universidad Johns Hopkins, declaró a The New York Times que el estudio “proporciona más evidencia de que intentaban crear una vacuna atenuada y fracasaron estrepitosamente”.

El hackeo celular de los coronavirus

En un hallazgo paralelo publicado en Nature Communications, investigadores de la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona mapearon la táctica que usan los coronavirus para someter al cuerpo humano durante una infección.

El equipo descubrió que el virus activa enzimas específicas que modifican químicamente los ARN de transferencia, pequeñas moléculas esenciales para construir proteínas. Esto reprograma a las células para priorizar la replicación viral por encima de sus propias necesidades de supervivencia.

Este mecanismo fue observado tanto en el SARS-CoV-2 como en el HCoV-OC43, responsable del resfriado común. Al bloquear la actividad de estas enzimas en el laboratorio, la producción de proteínas virales colapsó de inmediato, revelando un blanco potencial para nuevos fármacos antivirales.

Con la nueva herramienta genómica de la UCSD, la comunidad científica cuenta ahora con un estándar para evaluar rápidamente la naturaleza de cualquier crisis sanitaria. “Lo que no sabemos podría representar el mayor riesgo”, advirtió Wertheim al NYT. “Están allá afuera y están listos para emerger”.

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